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La Junta de Andalucía lanza una guía con 11 cultivos para combatir hongos y nematodos en los invernaderos de Almería

La herramienta gratuita del IFAPA explica qué especies se adaptan mejor a las condiciones de los invernaderos andaluces, cuándo deben sembrarse y qué eficacia tienen ante los patógenos.

Empleo en un invernadero
Varias mujeres trabajando en un invernadero. |Archivo
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

La Junta de Andalucía ha publicado una nueva guía destinada a ayudar a agricultores y técnicos a que elijan cultivos capaces de reducir la presencia de hongos y nematodos en los suelos de los invernaderos almerienses. Esta aplicación recoge información sobre once especies consideradas biofumigantes adaptadas a las condiciones productivas de Andalucía.

Con el nombre de ‘Guía de cultivos biofumigantes para el control de patógenos en el suelo de invernaderos’ ha sido elaborada por investigadores y técnicos del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) y se puede descargar de manera gratuita desde la web de este mismo organismo.

Fue presentada durante una jornada sobre salud del suelo celebrada en el centro IFAPA de La Mojonera, en Almería, donde estuvieron más de 75 profesionales hortofrutícolas con presencia de productores, técnicos, representantes de asociaciones agrarias y empresarios. La idea es la de facilitar la selección de especies que permitan mejorar la estructura y la fertilidad del suelo reduciendo la presión de determinadas enfermedades y avanzando a sistemas más sostenibles. 

Once cultivos adaptados a los invernaderos

La publicación incluye fichas individuales de 11 cultivos biofumigantes, con información sobre sus características, la dosis de siembra, calendario recomendado, producción estimada de biomasa y eficacia ante hongos y nematodos parásitos de las plantas.

Entre estas aparece el clavel de la India, el chino o el moro, la rúcula, el rábano forrajero o distintas variedades de mostaza como la blanca, la parda o la etíope. También se ha analizado la colza o canola, la crotalaria o cáñamo de la India, el sorgo forrajero híbrido y el trigo sarraceno. 

Detalla cuál tiene un mayor efecto fungicida, las que cuentan con propiedades nematicidas y qué capacidad de crecimiento tienen si se encuentran a la sombra de otros cultivos. Además se han incorporado fotografías para poder identificarlas.

Plantas que ayudan a mejorar la salud del suelo

Los investigadores Miguel de Cara y Felipe Peiró fueron los encargados de presentar la guía y sus recomendaciones. También hubo intervenciones sobre desinfección sostenible, riego, microorganismos beneficiosos y experiencias prácticas desarrolladas en invernaderos almerienses. 

Los cultivos biofumigantes son algunas especies que se siembran y que luego se incorporan al terreno antes del trasplante del cultivo principal. Durante este proceso, liberan componentes con actividad fungicida y nematicida que reducen poblaciones de patógenos presentes en el suelo. Se pueden emplear con técnicas de biofumigación o combinarse con la solarización. 

Con su incorporación, se aumenta la cantidad de materia orgánica, favoreciendo la fertilidad y la estructura del terreno. Estos efectos pueden ser un refuerzo para la microbiota buena y la capacidad natural del suelo para contener determinadas enfermedades. 

Algunas especies pueden crear pequeños hábitats para depredadores, parasitoides y otros organismos auxiliares empleados para el control biológico. El IFAPA resalta que estas prácticas pueden complementar las estrategias de manejo integrado, bajando la necesidad de emplear determinados fertilizantes y aumentando la resiliencia en los cultivos.