Como cada año, millones de contribuyentes presentan su declaración de la renta pendientes del resultado (a pagar o a devolver), aunque una de las principales preocupaciones sigue siendo la posibilidad de recibir posteriormente una notificación por parte de la Agencia Tributaria.
En ese contexto, el extrabajador de Hacienda, Emilio Baena, que desempeñó funciones durante más de una década en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), ha explicado públicamente algunos de los criterios que utiliza el organismo para seleccionar las declaraciones susceptibles de revisión, según recoge ‘El Español’.
De esta manera, señala que el foco principal del sistema no se sitúa tanto en la búsqueda directa del fraude, sino en la detección de “incoherencias”. Una idea que resulta clave para comprender el funcionamiento actual de los mecanismos de control tributario, frente a la percepción que hay en la sociedad de que tanto los inspectores como técnicos analizan manualmente cada caso.
“La mayoría imagina a Hacienda como alguien revisando caso por caso, buscando errores grandes o comportamientos sospechosos”, señala. Ante ello, Baena sostiene que el proceso está altamente automatizado y basado en el cruce masivo de información.
Qué analiza Hacienda para detectar riesgos
El sistema, según explica, compara distintos elementos. Por un lado están los datos que declara el contribuyente, y por otro, la información remitida por terceros (como empresas o entidades financieras), los movimientos bancarios, los antecedentes fiscales de ejercicios anteriores y los parámetros habituales dentro de cada actividad económica o sector profesional. Cuando alguno de esos elementos no encaja con el resto, la Agencia Tributaria activa indicadores de riesgo.
“Cuando algo no cuadra, no se habla de fraude. Se habla de riesgo. Y ese riesgo es lo que determina si un caso se revisa o no”, resume Baena. La lógica del sistema, por tanto, se basa en detectar desviaciones estadísticas o comportamientos considerados anómalos respecto al perfil económico del contribuyente.
Hacienda tiene 4 años de plazo para revisar una declaración de la Renta
La AEAT dispone además de amplias facultades temporales para revisar declaraciones ya presentadas. Con carácter general, Hacienda cuenta con un plazo de cuatro años para comprobar posibles errores o irregularidades fiscales, lo que implica que la declaración presentada en 2025 podrá ser revisada hasta 2029 o comienzos de 2030, dependiendo de la fecha exacta de presentación.
Sin embargo, las comunicaciones que puede remitir la Agencia Tributaria son diversas y no siempre implican sanciones. Entre las más habituales figuran las cartas informativas, los requerimientos de documentación adicional, las propuestas de liquidación o los expedientes sancionadores. También pueden iniciarse procedimientos de inspección o medidas ejecutivas, como providencias de apremio y diligencias de embargo, en los casos de deuda tributaria no atendida.
Expertos fiscales recuerdan que muchas de estas notificaciones responden simplemente a discrepancias documentales o errores formales y recomiendan revisar los datos fiscales antes de confirmar el borrador de la declaración.