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Cobran 200 euros menos por error a una mesa y los clientes se niegan a pagar la diferencia: “Espero que podáis resolverlo internamente”

Los comensales defienden que “el error se produjo por parte del restaurante”.

whatsapp restaurante cliente
Conversación de WhatsApp entre el restaurante y el cliente |X (@soycamarero)
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:

Una confusión en la cuenta de un restaurante ha acabado en un desencuentro entre el establecimiento y unos clientes. Según los mensajes intercambiados entre ambas partes, el local detectó días después que había cobrado a los comensales una factura que no era la suya y ahora les reclama más de 200 euros de diferencia.

Tal y como puede verse en las imágenes y mensajes difundidos por la cuenta de X de Jesús Soriano, conocido como Soy Camarero (@soycamarero), el restaurante explicó a los clientes que una camarera les había cobrado por error la cuenta de otra mesa, y por eso les pidió que abonaran la parte que quedaba pendiente de su factura.

En la conversación, el establecimiento asegura que la cuenta correcta era de 422,30 euros y adjunta una imagen del ticket que, según asegura, correspondía al consumo de esa mesa. Es decir, una diferencia que  superaría los 200 euros con respecto a lo que se cobró inicialmente.

Los clientes, sin embargo, rechazan pagar esa cantidad y, aunque en su respuesta entienden que el importe es elevado, recuerdan que el fallo fue del propio restaurante. Por ello, consideran que no deben asumir esa diferencia y piden al local que resuelva el problema internamente.

Quién debe asumir el error de una cuenta mal cobrada

Sin embargo, ante este caso, ¿qué se debe hacer? En términos legales, la reclamación de una deuda derivada de un error en la facturación puede ser válida si el establecimiento es capaz de acreditar tanto el consumo realizado como la existencia de la equivocación. 

En este sentido, la legislación española recoge este tipo de situaciones en los artículos 18951901 del Código Civil, que regulan el denominado cobro o pago de lo indebido. Para entenderlo mejor, esto quiere decir que la ley contempla que una cantidad entregada o cobrada por error pueda reclamarse posteriormente si se demuestra la equivocación.

Además, también podría entrar en juego el principio del enriquecimiento injusto, reconocido por la jurisprudencia, según el cual nadie debe beneficiarse económicamente de un error ajeno sin una causa que lo justifique. Si lo llevamos a este caso, si el restaurante logra demostrar que la mesa consumió por valor de 422,30 euros y que se le cobró menos por error, podría reclamar la diferencia pendiente. Aun así, si no hay acuerdo entre las partes, la disputa solo podría resolverse por otras vías.

Por ahora, no consta si el restaurante dará algún paso más para reclamar el dinero ni si los clientes mantendrán su negativa.

Un debate entre la responsabilidad del restaurante y la buena fe del cliente

La publicación ha generado una oleada de comentarios en la red social, donde muchos usuarios han cuestionado la actitud de los clientes. Algunos consideran que, más allá de la posible responsabilidad legal, existe una cuestión de honestidad. “El error del camarero no te absuelve de no pagar tu deuda”, señala uno de los comentarios, mientras que otro sostiene que los comensales “detectaron rápidamente que el importe no era su cuenta” y que, por educación, deberían “abonar la diferencia sin más floritura”.

Otros usuarios también apelaron a la responsabilidad individual. “Ya hay que ser triste para no pagar lo que toca”, se puede leer en una de las respuestas, mientras que otro comentario acusa a los clientes de haber demostrado “mucha jeta y cero ética”. Otro usuario afirmó que situaciones como esta “dicen tanto de las personas” y defendió que se trata simplemente de “un error humano”.

Sin embargo, también hay comentarios que ponen el foco en el restaurante. Algunos recuerdan que “la culpa es del camarero” porque debería comprobar qué ticket corresponde a cada mesa y se preguntó si el establecimiento actuaría igual “para devolverle los 200 euros” a un cliente en caso de haber cobrado de más. Por su parte, otros critican que el local contactara con los comensales dos días después y consideró que debería “asumir el fallo” cometido durante el servicio.