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Vivienda y salarios concentran las proclamas del 1 de mayo, Día del Trabajador

Los sindicatos coinciden en que el crecimiento económico debe reflejarse en los salarios, llamando a la negociación colectiva.

Pepe Álvarez y Unai Sordo, secretarios generales de UGT y CCOO, en la manifestación de 2025
Pepe Álvarez y Unai Sordo, secretarios generales de UGT y CCOO, en la manifestación de 2025 |Europa Press
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
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Este viernes, 1 de mayo, es el Día del Trabajador. Un día que, además de festivo, es de reivindicación. CCOO y UGT han convocado más de un centenar de manifestaciones, con el fin de reivindicar en las calles la mejora en el acceso a la vivienda y de los salarios, así como para trasladar su ‘No’ a la guerra ante los afanes “imperialistas” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez respectivamente, han decidido cambiar respecto a años anteriores y acudirán a la sede de Málaga (que partirá a las 11:15 horas) y no a la de Madrid, como suele ser habitual. Junto a ellos estará la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

“La elección de Málaga no es casual, ya que representa un ejemplo claro de las tensiones actuales en materia de vivienda, salarios y servicios públicos. Queremos situar la necesidad de que los servicios públicos en nuestro país mejoren y den respuesta a las demandas de los ciudadanos y de las ciudadanas”, defendió Pepe Álvarez, descartando ambos sindicatos cualquier motivación política detrás de esta elección, debido a las elecciones andaluzas.

El crecimiento económico debe traducirse en los salarios

CCOO y UGT denuncian que, en un contexto en el que la economía española mantiene un ritmo de crecimiento superior al de otros países europeos, esa evolución no está teniendo un reflejo suficiente en los salarios. Unai Sordo subrayó que el problema no es la falta de recursos, sino su reparto: “Los márgenes empresariales están por encima del 13% y la productividad crece, pero necesitamos que eso tenga una repercusión directa en los salarios y en una fiscalidad justa que sostenga los servicios públicos”.

En este sentido, incidió en que no puede haber una economía que crece como la española mientras millones de trabajadores no llegan a final de mes; la riqueza que se genera tiene que repartirse. “No puede haber 10 u 11 millones de personas en nuestro país, cuyos salarios están estancados. Es el momento de profundizar en la protección de la capacidad adquisitiva de los hogares en nuestro país”, aseveró.

Aprovechando la reivindicación, Sordo recordó la propuesta de los sindicatos de ejecutar una subida salarial de entre el 4% y el 7% para los próximos años, siendo una vía para ello la negociación colectiva. Por ello, advirtió, que “si se mantiene el bloqueo en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, y las discrepancias en materias como la reducción de jornada o el tratamiento del denominado absentismo por la actitud de la patronal, no se descarta un aumento de la conflictividad laboral en los próximos meses”.

“El país está creciendo, las empresas están ganando dinero a espuertas. Los incrementos de los beneficios empresariales han sido altísimos. Por eso necesitamos que se reparta a través de la negociación colectiva, que se reparta a través de la reducción del tiempo de trabajo. Tenemos que ir a la jornada de 37 horas y media en ese camino hacia las 35. Tenemos que ir a crear empleo de calidad. Ese es y forma parte de los lemas de este Primero de Mayo”, expuso por su parte Pepe Álvarez.

Esta también es una reivindicación de USO. “Hablamos de salarios medios, cuando la realidad es que deberíamos hablar siempre de salario mediano. Porque es cierto que ha subido el salario medio en un 32,93%, pero este se sitúa en el séptimo decil salarial. Es decir, más del 60% de las personas trabajadoras cobran por debajo del salario medio”, denunció Joaquín Pérez, su secretario general.

Desde este sindicato también destacaron que la pobreza salarial sigue teniendo rostro de mujer. Si se profundiza en el 10% de población que menos cobra, su salario medio es de 710,20 euros brutos al mes. “Esa nómina tiene nombre de mujer. Ellas representan el 73% de los salarios más bajos de España”, manifiesta el sindicato.

Registro real de la jornada laboral

Junto a los salarios, el tiempo de trabajo vuelve a situarse en el centro de las reivindicaciones sindicales. CCOO y UGT insisten en la necesidad de avanzar en la reducción de jornada y, especialmente, en el control horario. “Se están haciendo millones de horas extraordinarias sin control en España”, denunció Sordo, que reclama una actuación más firme de la inspección laboral para acabar con estas prácticas.

Al respecto, cabe señalar que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado que España está “a nada” de que el nuevo registro horario sea ya una realidad, tras meses de retrasos en su tramitación. En concreto, debe aprobarse el real decreto en el Consejo de Ministros, dilatándose este paso por las discrepancias entre los ministerios de Economía y Trabajo.

La vivienda, más que un problema social

Desde CCOO y UGT también han denunciado que la vivienda se ha convertido en un factor estructural de desigualdad: “La vivienda hoy no es solo un problema social, es también un problema económico para el sistema”. Ambos sindicatos han denunciado que el encarecimiento de los alquileres (aun más tras la derogación del decreto de prorroga) y la falta de oferta asequible están expulsando a los trabajadores de sus entornos y condicionando tanto la movilidad laboral como el desarrollo económico.

“No puede ser que haya trabajadores y trabajadoras que tengan que destinar más del 30% de su salario para poder vivir con dignidad”, manifestó Unai Sordo. Ante esta situación, han presentado un paquete de medidas en materia de vivienda, entre las que destacan la ampliación del parque público de vivienda asequible, la movilización de vivienda vacía y la intervención sobre los precios en zonas tensionadas, junto a la limitación del uso especulativo del mercado inmobiliario y del impacto de la vivienda turística.