Las declaraciones del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijó, ha reavivado el debate de las bajas laborales en España. Los sindicatos rechazan que exista un uso fraudulento de las mismas y denuncian que se confunda de forma “deliberada” las incapacidades temporales con el absentismo. En este sentido, ha sido muy aplaudido el discurso de Carmen Casín, una camarera de pisos que ha querido trasladar la realidad de su sector.
Sin buenas condiciones laborales y una verdadera prevención de riesgos, es imposible reducir el número de bajas. Y es a lo que apunta esta trabajadora. Primero, por los salarios, que no permiten vivir dignamente en muchos casos. “Lo del salario mínimo está muy bien, pero somos conscientes de que muchos empresarios maquillan el salario mínimo”, advierte.
¿Cómo? A través de la absorción de pluses. Actualmente, las empresas, para acreditar que llegan al salario mínimo establecido en cada momento, pueden contar los distintos pluses salariales (es decir, absorberlos) para llegar a la cuantía mínima. Una práctica que, precisamente, el Ministerio de Trabajo se comprometió a solucionar en la Directiva Europea UE 2022/2041 de salarios mínimos, siendo una petición histórica de los sindicatos.
Pero no es solo eso, Carmen expone que hay compañeras externalizadas que están cobrando hasta 400 o 500 euros menos que, como ella, sí están contratadas directamente por la empresa y se amparan en el convenio. Así, su salario ronda los 1.000 euros. Y es más, muchas están cobrando “dos euros por habitación” hecha. “¿Cuántas habitaciones tienes que hacer para sacar un salario digno?”, denunció durante su intervención en ‘laSexta Xplica’.
“Vienen rotas, se rompen físicamente y anímicamente. Y no nos podemos jubilar dignamente”.
“Me rompo a trabajar como una bestia para tener un salario que no me permite vivir”
En este contexto, Carmen critica que se hable de absentismo en los términos que lo hacen algunos empresarios. “Que si tenemos absentismo porque te pones malo. Las mutuas disfrazan las bajas. Te dicen que eres vieja, que se te ha roto algo porque eres mayor, porque tienes artrosis. No señor, me rompo a trabajar como una bestia para tener un salario que no me permite vivir”, declaró en el programa.
En el mismo, agradeció que, actualmente, existan sindicatos que defiendan la aplicación de coeficientes reductores para que las camareras de pisos se puedan jubilar dignamente. “Somos miles de trabajadoras las que lo necesitamos. Ya que tenemos una vida que no es la que deberíamos tener, que nos podamos jubilar dignamente”, reivindicó.
En este sentido, justamente esta semana CCOO Servicios ha pedido que se convoque la mesa de diálogo del sector de hostelería para acordar conjuntamente con la patronal la solicitud de apertura del procedimiento legal para la implantación de coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilación a las camareras de piso, en base al Real Decreto 402/2025.
El sindicato ha expuesto que más del 95% de las camareras de pisos presenta síntomas clínicos de ansiedad, el 70% convive con dolor muscular en múltiples partes del cuerpo y el 71% necesita recurrir a fármacos para soportar el dolor y el estrés. Unas cifras que son “incompatibles con cualquier discurso que pretenda negar la excepcional penosidad de esta profesión”.

