Un anciano de 86 años vecino de la localidad francesa de Drôme denunció el robo de sus ahorros, que eran lingotes y monedas de oro valoradas en 635.000 euros. El jubilado, que no ha querido revelar su identidad, había contratado a unos trabajadores para renovar las instalaciones eléctricas de su vivienda, pero estos terminaron siendo unos ladrones que le dejaron sin su ‘tesoro’.
El caso será juzgado el día 17 de septiembre en el tribunal correccional de Valence que pone el foco en los riesgos asociados a este tipo de asaltos que consisten en que los delincuentes comienzan ganándose la confianza del atracado. Más aún cuando este es sénior.
La información la publica L’Independance que ha tenido acceso a la denuncia presentada ante la Policía por la víctima. En ella explica que el oro se lo había llevado a su casa después de que el banco anunciase el cierre de sus cajas de seguridad. Entonces pensó que sería buena idea esconderlo en el ático.
Pero cuando llegaron los trabajadores a reformar la instalación eléctrica, tuvieron que subir a esta zona, y como ha explicado al medio La Depeche, cuando se marcharon, el anciano empezó a tener sospechas. Estas eran de que alguien había subido hasta su escondite y se había llevado tanto las monedas como los lingotes de oro.
El valor total, según aseguró delante de los agentes, ascendía a 635.000 euros, en un contexto en el que el precio del oro era muy alto en el mercado internacional.
Investigaron a los trabajadores
Lo primero que sospechó la Policía es que habían sido los albañiles y los responsables de la empresa a la que el anciano había encargado los trabajos. El hombre explicó que eran personas ajenas a la familia, que no les conocía previamente y que, además de los suyos, eran los únicos que habían accedido a la vivienda aquel día.
La investigación reconstruyó todo lo que hicieron los trabajadores, analizando de qué manera podrían estar relacionados con el robo. Finalmente se detuvo a tres personas, vecinos de la misma zona, dos hombres y una mujer.
Esta era la mujer de uno de los detenidos y está siendo investigada como cómplice. Sospechan que ocultó lo que había pasado y que podía haber ayudado a planificar el asalto.
El día 14 de abril, los imputados pasaron a disposición de la Justicia, y fueron juzgados por delito de robo por engaño y complicidad en el mismo. A pesar de los avances de la investigación, no se ha conseguido recuperar por el momento ni los lingotes ni las monedas.
La mujer tenía historiales de búsqueda en Internet sobre el precio del oro
La mujer había realizado en los días previos al robo algunas búsquedas sobre la cotización del oro, por lo que los agentes entienden que entienden que ha sido planificado. Los indicios apuntan a que sería necesario investigar el mercado negro.
En Francia la venta de metales preciosos como el oro o la plata está muy vigilada, por lo que las fuerzas de seguridad están pendientes de que entre algún tipo de mercancía como la robada en los establecimientos no regulados.

