El aumento del coste de la vida sigue condicionando el presupuesto de muchos pensionistas. Aunque las pensiones contributivas se han revalorizado un 2,7% en 2026 y las mínimas han registrado incrementos superiores, el encarecimiento de productos esenciales, como los alimentos, sigue siendo una de las principales preocupaciones de quienes dependen de una prestación mensual.
La pensión mínima de jubilación para una persona mayor de 65 años que vive sola está fijada este año en 13.106,80 euros anuales, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Magdalena, de 68 años, explica a NoticiasTrabajo que cobra la pensión de cuantía mínima, “1.100 euros”, y tiene claro que las prestaciones de hoy en día son insuficientes en relación con los precios actuales. “Las pensiones están muy bajas en proporción a cómo está la vida”, asegura.
“En la alimentación se va muchísimo dinero”
Pero, sobre todo, la pensionista nota la subida de los precios cuando hace la compra, señalando que en los últimos años los alimentos se han encarecido de forma considerable. “De cinco años para acá sí me he dado cuenta de la diferencia, sobre todo cuando voy a comprar”, explica, haciendo hincapié en que antes podía hacer una compra habitual con alrededor de 50 euros, mientras que ahora una cesta similar puede acercarse a los 70 euros. “Ya no sabes calcular cuánto te vas a gastar”, lamenta.
Sin embargo, a pesar del encarecimiento de los alimentos, asegura que actualmente puede cubrir sus necesidades porque vive sola. “Sí me llega para vivir porque estoy sola”, responde a NoticiasTrabajo.
Una vida laboral como dependienta en sector del comercio
Antes de jubilarse, Magdalena trabajó como dependienta en el sector del comercio. Recuerda que empezó cobrando algo más de 8.000 pesetas, que equivalen a unos 48 euros, y que posteriormente cambió de establecimiento para trabajar con un sistema de comisiones, lo que incrementó su salario hasta las 25.000 pesetas, que son unos 150 euros, aunque esta conversión no refleja su verdadero poder adquisitivo en aquella época.
“En aquel entonces se cobraba bien, bastante bien. En proporción, cobraba más de lo que recibo de pensión hoy en día”, concluye.