El PSOE ha suavizado el plan de Sumar para prohibir la compra de viviendas por parte de personas jurídicas, empresas y fondos buitre. En lugar de esa prohibición, aboga por impulsar un impuesto a la compra de vivienda por parte de extranjeros no residentes, a gravar los pisos vacíos y a subir el IVA de los pisos turísticos al 21%.
Fue ayer martes cuando el grupo plurinacional defendió esa prohibición mediante una proposición no de ley en la que, además, pedía derogar las sociedades anónimas cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario (socimis), alegando que su baja fiscalidad les permite evadir impuestos de manera legal.
El portavoz de vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, también apuntó que estos instrumentos han proliferado un 79% en los últimos 14 años amasando una capitalización bursátil de 31.000 millones de euros. Durante el debate de la iniciativa, las únicas formaciones que aceptaron positivamente las propuestas fueron Esquerra Republicana, EH Bildu y Podemos.
Las alternativas de PSOE y Vox
Tanto el PSOE como Vox han registrado enmiendas a la propuesta original de Sumar, a las que ha accedido Europa Press. En lo que respecta al PSOE, buscan modificar el texto original de Sumar, de modo que en lugar de derogar las socimis proponen modificar su fiscalidad para que pasen a tributar al 25% salvo que el importe del beneficio provenga de viviendas destinadas al alquiler a precio asequible.
La diputada del PSOE, Irene Jódar Pérez, destacó que la vivienda “no puede seguir siendo la oportunidad de negocio de unos pocos y el gran problema de otros”. “Frente a la especulación, más vivienda pública”, agregó.
Por su parte, Vox, en lugar de derogar las socimis y prohibir la compra especulativa, plantea impulsar las modificaciones legales necesarias para establecer un marco diferenciado de tributación y regulación de las adquisiciones de vivienda en función de su finalidad social y residencial.
El portavoz de vivienda de Vox, Carlos Hernández Quero, defendió que la inversión en vivienda sea “bienvenida” en la medida en la que sirva a las necesidades de los españoles y penalizada en la medida en la que los perjudique. También abogó por la prioridad de los españoles en el acceso a la vivienda habitual. “No queremos por tanto una vivienda subordinada al capital financiero. Queremos un capital subordinado al interés residencial, social y nacional de los españoles”, apostilló.
Reproche del PNV: no se puede meter todo “en el mismo saco”
La portavoz del PNV, Maribel Vaquero, criticó que en la propuesta “meten en el mismo saco”, a todas las personas jurídicas, y da por sentado que estas no garantizan la función social de la vivienda e incluso son contrarias a la misma. “No todo es lo mismo, no todos son fondos buitres. No se puede simplificar de esta manera ya que se retuerce la realidad en búsqueda de culpables”, manifestó.
Junts rechazó la iniciativa y el diputado del PP, Juan Andrés Bayón Rolo, reprochó a Sumar que acuda al Congreso para “victimizarse” por el problema de la vivienda cuando es el segundo partido del Gobierno. En este sentido, criticó que las medidas impulsadas por el Ejecutivo en materia de vivienda han sido “totalmente ideológicas” y han provocado que sea uno de los principales problemas de la ciudadanía.

