El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ampliará la protección de la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, conocida como CUME. En este sentido, el nuevo reglamento, que se encuentra en fase de Audiencia Pública, buscará adaptar esta ayuda a las nuevas realidades médicas, familiares y asistenciales.
La ministra Elma Saiz ha trasladado estas novedades en una reunión con representantes de ‘CUME nos une’ y ‘Asfacume’, dentro del proceso de audiencia pública para actualizar una regulación vigente desde 2011. “Queremos contemplar más situaciones que hasta ahora no estaban recogidas y ofrecer mayor seguridad a las familias beneficiarias de esta prestación”, ha señalado la ministra.
Según ha explicado Saiz, el Ministerio ha escuchado las aportaciones de los afectados y ha incorporado algunas de ellas al texto. Y es que, según defiende el Gobierno, muchos menores necesitan hoy cuidados intensivos y permanentes sin tener que permanecer hospitalizados durante largos periodos.
El reglamento incluirá más patologías y nuevas situaciones de cuidado
El nuevo texto actualizará el listado de enfermedades graves para incorporar nuevas patologías. Además, incluirá una cláusula abierta para que los médicos puedan determinar cuándo existe una necesidad acreditada de cuidado directo, continuo y permanente.
“La medicina evoluciona, la organización sanitaria evoluciona y las necesidades asistenciales también evolucionan”, ha señalado Saiz, para justificar la necesidad de revisar el reglamento.
Menos trámites para las familias beneficiarias
La reforma también pretende reducir cargas administrativas para las familias. En concreto, se ampliarán los plazos de renovación y se mejorará el sistema de prórrogas, cuyo plazo pasará de 4 a 8 meses.
Actualmente, la prestación CUME cubre a cerca de 19.000 beneficiarios y cuenta con una dotación de 355 millones de euros. Esta ayuda, según informan desde el Ministerio compensa la pérdida de ingresos de quienes reducen su jornada laboral para cuidar a menores con cáncer u otra enfermedad grave.
En los últimos años, la prestación ya se amplió de los 18 a los 23 años, y hasta los 26 años en algunos casos. También se incorporaron las familias monoparentales y la posibilidad de que sea beneficiario el cónyuge o pareja de hecho.