Los carburantes siguen encareciéndose en España. La gasolina sin plomo 95 encadena su décima jornada consecutiva al alza y el gasóleo A recupera la barrera de los 1,70 euros tras cinco días de subidas, en un mercado todavía tensionado por la cotización del Brent, que se mantiene por encima de los 105 dólares ante el cierre del Estrecho de Ormuz. El surtidor refleja con varias semanas de retraso los máximos del crudo, mientras la rebaja del IVA del 21% al 10% sigue conteniendo el impacto en el precio final.
Según los datos del Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica consultados este 21 de mayo de 2026, el precio medio de la gasolina sin plomo 95 en Península y Baleares se sitúa en 1,578 euros por litro, dos milésimas más que ayer y un 1,5% por encima del nivel de hace una semana. La sin plomo 98 prolonga su escalada y avanza cuatro milésimas hasta los 1,756 euros.
El gasóleo A sube una milésima hasta los 1,703 euros por litro y vuelve a superar la barrera de los 1,70, un nivel que había perdido a mediados de mayo y que recupera tras encadenar cinco jornadas consecutivas al alza desde el mínimo del 16 de mayo en 1,691 euros. El A+ repunta tres milésimas hasta los 1,794 euros, mientras que el gasóleo B agrícola y el C de calefacción mantienen la tendencia alcista de la semana.
Llenar un depósito de 55 litros cuesta hoy 86,79 euros con gasolina 95 y 93,67 euros con gasóleo A. La diferencia entre ambos repostajes se ha reducido a 6,88 euros, la más estrecha de las últimas semanas, por el doble efecto de una gasolina al alza y un gasóleo que parte de niveles más bajos. La brecha tampoco se nota igual en todas partes: en una misma avenida puede haber 15 céntimos de salto entre dos gasolineras a 200 metros, una circunstancia que el comparador oficial de precios de carburantes permite verificar en tiempo real.
El autogás o GLP cede una milésima hasta los 1,027 euros por litro, aunque se mantiene como la alternativa más económica del surtidor, con una diferencia superior a 55 céntimos frente a la gasolina 95.
Hasta 25 céntimos de diferencia según la marca
La marca de la estación de servicio marca una brecha notable en el precio final. Entre las gasolineras de bajo coste, la sin plomo 95 baja hasta los 1,409 euros de media en BonArea, los 1,436 euros en Alcampo y los 1,441 euros en Ballenoil. En el otro extremo, las enseñas convencionales elevan el precio hasta los 1,664 euros de media en Repsol, los 1,652 euros en BP y los 1,650 euros en Moeve, mientras que Galp (1,593 euros) y Shell (1,599 euros) se sitúan algo por debajo.

La diferencia entre repostar en la enseña más cara y la más barata supera, por tanto, los 25 céntimos por litro en gasolina 95, lo que se traduce en cerca de 14 euros de ahorro en un solo depósito de 55 litros. En el gasóleo A, la horquilla va de los 1,498 euros de BonArea a los 1,775 euros de Repsol.
Casi la mitad del precio son impuestos
Buena parte de lo que paga el conductor en el surtidor no llega a las petroleras, sino a Hacienda. Los impuestos representan el 47,3% del precio de la gasolina 95, según el desglose sobre el precio medio de venta. De cada litro, 0,274 euros corresponden al IVA y 0,473 euros al Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, lo que suma una carga fiscal de 0,747 euros por litro.

La proporción es algo menor en el gasóleo, donde los tributos suponen el 39,6% del precio del gasóleo A (0,675 euros por litro). El gravamen del Impuesto Especial está fijado por la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales, mientras que el IVA se mantiene de forma transitoria en el 10% para los carburantes en virtud de las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno.
El crudo, todavía tensionado
El repunte del surtidor responde a la presión sostenida sobre el crudo. El barril de Brent, referencia europea, se mantiene por encima de los 105 dólares tras varias semanas marcadas por el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del petróleo mundial. Algunas casas de análisis anticipan que el barril podría escalar hasta los 120 dólares a corto plazo si la interrupción del tránsito se prolonga.
La traslación de esta escalada al precio de los carburantes no es inmediata, sino que se produce con un decalaje de entre una y tres semanas, por lo que las subidas que registra hoy el surtidor reflejan en buena medida los máximos que alcanzó el crudo a comienzos de mayo, y no su cotización de esta misma jornada.

