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Los economistas del BCE avisan a millones de familias con fondos de inversión: sus ahorros dependen demasiado de siete empresas

Muchos pequeños inversores tienen dinero puesto en grandes tecnológicas estadounidenses por medio de planes de pensiones, fondos o seguros.

Billetes de euro
Una mesa con billetes de cien y cincuenta euros. |Envato
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

Los hogares de la zona euro cuentan con aproximadamente 440.000 millones de euros que están estrechamente vinculados con los cambios en bolsa de siete grandes empresas tecnológicas, todas ellas estadounidenses. Estas son Nvidia, Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla y, aunque ahora miles de personas se pregunten cuándo han puesto dinero en esas compañías, la respuesta es sencilla. 

No quiere decir que directamente se haya invertido algo en estas empresas, sino que la mayor parte de las exposiciones están producidas por los llamados ETF, que son fondos de inversión y fondos cotizados, recomendados por economistas populares en redes sociales como Pablo Gil y que incluyen valores dentro de sus carteras. 

El aviso aparece en un artículo que firman cinco expertos en economía que forman parte del BCE (Banco Central Europeo). Eso no quiere decir que en ese texto aparezca la opinión de este organismo financiero, sino que se trata de una opinión consensuada por estos expertos que avisan de que muchos particulares desconocen hasta qué punto su dinero depende del comportamiento en Bolsa de unas cuantas empresas. 

Cómo afecta a los ahorros de las familias

El primer paso se da cuando una persona contrata un fondo que replica un gran índice bursátil mundial, en ese momento su dinero se reparte entre varias empresas, pero no todas tienen el mismo peso. Cuanto más grandes sean, ocupan una proporción mayor.

Aquí es donde entran en juego las siete grandes tecnológicas, porque su simple presencia en el mercado hace que los índices internacionales aumenten considerablemente. Por eso, un fondo que a primera vista pudiera parecer repartido entre cientos de empresas, dependerá en gran medida de Nvidia, Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta o Tesla.

En el momento en que una de estas empresas sufriera una caída importante en Bolsa, los pequeños ahorradores estarían ante un problema. Podría bajar el valor de muchos fondos que han contratado las familias, aunque nunca hayan comprado sus acciones de modo directo. 

Los economistas apuntan a que el predominio de estas grandes empresas en los índices globales conlleva “riesgos significativos para los inversores de la zona euro”, ya que la exposición no queda limitada a los fondos de inversión, sino que las aseguradoras cuentan con alrededor de 250.000 millones de euros vinculados a estas acciones y los fondos de pensiones con otros 200.000 millones. Por eso, una corrección podría afectar al valor de determinados productos de ahorro, seguros de inversión y planes de pensiones.

La llegada de la IA dispara la cotización en varias tecnológicas

La llegada de la IA a las diferentes empresas y el auge en su uso, tanto en el mercado laboral como fuera de él ha disparado la cotización de varias tecnológicas, que pueden generar periodos de fuertes subidas seguidos de caídas en el precio de los activos. 

“La experiencia histórica nos sugiere que las revoluciones tecnológicas conllevan riesgo de ciclos de auge y caída en el precio de los activos”, destacan. A partir de las investigaciones disponibles, consideran probable que se pueda producir una corrección de las valoraciones actuales. 

Cuando las cotizaciones bajen de manera brusca, algunos inversores podrían retirar el dinero de los fondos y, para devolverlo, las gestoras tendrían que vender parte de los activos, lo que puede presionar los precios a la baja, provocando reembolsos. 

La cadena deja claro que este riesgo no afecta a los que tienen acciones tecnológicas de manera directa; podría trasladarse a pequeños ahorradores que invierten con modelos financieros diversificados.

Las familias podrían no estar protegidas lo suficiente

El sector tecnológico es el de menor tamaño y por tanto, reduce la opción de que el problema aparezca en la misma zona euro. No protege a las familias al cien por cien debido a la presencia de empresas estadounidenses en sus planes de pensiones, seguros o fondos. 

Este impacto va más allá de lo que se paga o la rentabilidad que consigan las inversiones, ya que una gran caída podría reducir la confianza de consumidores y empresas, endureciendo las condiciones de financiación y afectando a la contratación.