El aumento sostenido de las listas de espera, la saturación crónica de la atención primaria y la percepción de un desgaste generalizado en la agilidad del Sistema Nacional de Salud han hecho que cada vez más personas contraten un seguro médico privado. Según datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), aproximadamente 12,6 millones de personas cuentan con un seguro médico privado en España en la actualidad.
Según el barómetro sanitario, efectivamente el primer motivo por el que los españoles contrataron un seguro privado fue por las listas de espera. Ahora, el segundo es menos predecible: poder ir directamente al especialista sin pasar por el médico de familia. Un dato sobre el que se ha manifestado Víctor Espuig, médico de familia: “como si eso fuese siempre beneficioso para el paciente y nosotros fuésemos un obstáculo o una barrera para llegar al verdadero especialista”.
Para Espuig, no es una “sorpresa”, pero quiere concienciar sobre el papel tan crucial que tienen estos facultativos dentro del sistema sanitario: “Muchos pacientes aún no saben que la mayoría de médicos que trabajamos en los centros de salud somos especialistas, igual que cualquier otro compañero del hospital. De hecho, es bastante habitual que algunos pacientes entren en la consulta pidiendo una derivación directa a este o aquel especialista sin siquiera contar lo que les pasa o dejar intentar resolver el problema”.
“Alrededor del 90% de los problemas de salud se resuelven en Atención Primaria”
Para entender el verdadero peso de la atención primaria, Espuig pone sobre la mesa un dato demoledor: “por cada 100.000 habitantes, hay unos 500.000 episodios atendidos en atención primaria, de los cuales solo el 2,5% son ingresos hospitalarios y el 7,5% se comparten con la atención hospitalaria. Es decir, alrededor del 90% de los motivos de consulta son susceptibles de ser tratados y resueltos en la atención primaria”.
¿Conclusión? “Si no existiese, ya habría que inventarlo”. Ahora, este peso no se traduce en una mayor inversión. De hecho, la infrafinanciación de la atención primaria es, de hecho, una de las denuncias más unánimes y constantes que existen hoy en día dentro del sistema sanitario español.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que al menos el 25% del presupuesto público total de sanidad se destine a este ámbito. Sin embargo, en España la inversión media lleva años estancada muy por debajo de esa cifra. Según los datos del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027 del Ministerio de Sanidad, apenas el 14,14% del gasto sanitario público se destina a este nivel asistencial. Esto significa que España invierte casi once puntos porcentuales menos de lo que marca el consenso sanitario internacional.