La OCDE advierte a España de los riesgos de su sistema de pensiones: es insostenible

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ha criticado el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional y la indexación de las pensiones al IPC. “Harán falta nuevas medidas”, prevén.

El ministro Escrivá piensa que Alemania ha sido menos favorable con los pensionistas
Javier Martín

Pan para hoy y hambre para mañana. Así define la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la reforma de las pensiones española, cuya segunda parte aún debe pasar por el Senado, y que ha criticado abiertamente, considerándola insuficiente a largo plazo y alertando a España del futuro agujero financiero si no toma nuevas medidas más “estructurales”.

Concretamente, en su informe bienal, 'Pensiones de un vistazo', se pone el foco sobre las dos principales medidas: el nuevo Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que sustituye al factor de sostenibilidad, y la indexación de las pensiones al Índice Precios al Consumo (IPC), que sustituye al índice de revalorización de las pensiones son medidas “vagas” y contraproducentes.

De hecho, ha alertado de que la reforma no va a lograr contener el intenso impacto de la creciente tendencia de envejecimiento de la población española sobre la “sostenibilidad financiera”, la principal causa que ha motivado al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a efectuarla. Pero ha ido incluso más allá, avisando que puede tener efecto rebote.

La reforma de las pensiones, contraproducente

La OCDE cree que la reforma liderada por el ministro José Luis Escrivá y su equipo de trabajo aumenta considerablemente los costes para las arcas del Estado a largo plazo e insustancialmente los ingresos. Por tanto, no se soluciona el problema de sostenibilidad, amenazada por la generación del ‘baby boom’y que pone en jaque las pensiones de los más jóvenes.

En sus cálculos, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional y el aumento del 0,6% de las cotizaciones para los próximos diez años generará un aumento del 2,3% del Producto Interior Bruto (PIB). Sin embargo, tomando como buenas las previsiones de la Comisión Europea, avisa que la indexación de las pensiones a la inflación resultará en un sobregasto del 1,4% del PIB en 2030, que se expandirá al 2,6% en 2050. Es decir, el problema se agrava.

"Da un poco de oxígeno a corto plazo, pero no está a la altura del problema de largo plazo", explica Hervé Boulhol, uno de los autores del informe. "En el horizonte de 2040-2050 hay un problema de recursos por el rápido envejecimiento de la población en España; la propuesta es a medio plazo, pero no se dice lo que ocurrirá después. El mecanismo es vago”, concluye en declaraciones a EFE.

Gasto desmesurado en pensiones “laxas”

Es muy fácil acceder a una pensión en España, cuyo gasto es desmesurado, afirma la OCDE. Comparado con el resto de países de la eurozona, las condiciones para cobrar una pensión son “laxas”. En 2027, con 65 y 38,5 años cotizados se puede beneficiar de una; mientras que en Francia son necesarios 43 años, por los 45 en Alemania. 

Además, a diferencia de otros países europeos donde se calculan las pensiones en base a toda la carrera laboral, solo Francia, Eslovenia y España establecen un límite de 25 años o menos para ello. 

Esto produce que la media de ingresos de la población española mayor de 65 años cope el 96% de la media total nacional, y supere en 8% a la continental. Para mayor reflejo, el organismo con sede en París también expone que este ha aumentado 11 puntos desde el año 2000, creciendo a un ritmo mucho más acelerado que los demás sectores. Se retroalimenta. Las pensiones han crecido mucho más rápido que el salario medio y el envejecimiento, que será aún mayor, pone “una fuerte presión en la sostenibilidad financiera”, avisan.

La tasa de sustitución, al alza

La OCDE también pone en su objetivo el crecimiento al alza de la tasa de sustitución de las pensiones, el porcentaje de ingresos en la jubilación respecto a los ingresos previos como trabajadores en activo, que ha crecido en España un 89%, por los 62% de la Unión Europea.

"Esta elevada tasa de sustitución será elegible a los 65 años, mientras que el mismo nivel requería trabajar hasta los 69 años en Países Bajos, Italia tendría un 82% a los 71 años y Dinamarca, un 84% a los 74 años", recalca el organismo, que insta a medidas como elevar las cotizaciones, ampliar la edad de jubilación o reducir las pensiones.

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