De dónde salen los niños de la Lotería de Navidad

Los niños que cantan en la Lotería de Navidad pertenecen a la residencia-internado del colegio de San Ildefonso y se escogen en base a tres requisitos. Los seleccionados, se tiran varios meses ensayando.

Cómo se eligen a los niños de San Ildefonso EFE
Esperanza Murcia

Los niños de San Ildefonso son protagonistas de la Navidad, con permiso de los Reyes Magos y Papá Noël. No hay 22 de diciembre que no llenen las casas españolas con su tradicional “Miiiiiil euros”. Pero, ¿quiénes son? ¿Cómo se eligen? Los niños que cantan la Lotería de Navidad salen del colegio de San Ildefonso, siendo Diego López el primer niño que intervino en un sorteo, en 1771, durante el reinado de Carlos III.

No obstante, no fue hasta el sorteo navideño de 1812 cuando entonaron por primera vez los premios. Realmente, nunca se ha sabido con certeza por qué fueron los de este colegio los elegidos, pero se cree que los niños participan en estos sorteos a modo de “servicio a la comunidad” que después se le devolvía en forma de ayudas públicas para el centro.

El centro tiene más de 200 años y, a finales de los años 90, se dividió en dos instituciones: una residencia-internado, donde viven cerca de 60 niños con familiares con necesidades socioeconómicas, y un colegio público. Los niños que se escogen para cantar en el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad son los que residen en el centro y, como curiosidad, no fue hasta 1984 cuando comenzaron a participar también niñas en el sorteo. Aproximadamente, cada año se escogen a 32 alumnos residentes, que pasan a formar parte del famosísimo grupo de los Niños de San Ildefonso. 

Cómo se escogen a los niños de San Ildefonso

En primer lugar, el colegio escucha a todos los candidatos que se han presentado voluntariamente, que tienen una edad comprendida entre los 9 y 14 años. A partir de ahí, hacen una selección en base a tres requisitos: deben tener una voz clara, una buena proyección y fluidez verbal. Una vez que han seleccionado a los afortunados, comienzan los ensayos, que suelen comenzar dos meses antes del sorteo.

Muchos de estos alumnos, además, tienen experiencia en otros sorteos de loterías. Durante los ensayos, no solo practican la lectura y canto de los números, sino también cómo deben coger las bolas. Primero, para ser rápidos a la hora de sacarlas del bombo mientras cantan la cifra anterior y, segundo, para ser eficaces a la hora de leer la cifra completa. Es así porque el tamaño de las bolas es tan pequeño que deben girarlas 180 grados para poder leer la cifra completamente, debiendo hacerlo con fluidez para que el sorteo tenga un buen ritmo.

Sus vestimentas, siendo un clásico las pajaritas y los lazos, se cambian cada año, por lo que en cada sorteo de la Lotería de Navidad son diferentes. Pequeños detalles que hacen todavía más único este evento que, cada 22 de diciembre, llena de ilusión los hogares españoles, a la espera de que los niños de San Ildefonso, después de tanto ensayo, canten el premio Gordo. 

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