Un antiguo proverbio de la tradición árabe describe a la perfección el tipo de jefe que buscan las empresas actuales: "El león lidera a la manada no porque sea el más grande, sino porque sabe a dónde va".
Y es que, muchas veces nos encontramos con un ambiente muy tenso donde los jefes llegan a recurrir a gritos y otras herramientas de poder para alcanzar ciertas metas laborales. Sin embargo, esto no tiene por qué ser lo mejor. Esta frase es un claro ejemplo de que para poder guiar a un grupo no hace falta más que tener claro a dónde quieres llegar y minimizar el estrés.
Sobrevivir en mitad del desierto
Este refrán nace de las tribus nómadas que recorrían el desierto, donde las historias del mundo árabe utilizaban a los animales para dar lecciones de vida. Y es que, en estas zonas, con tribus y comunidades únicas, elegir un buen jefe era una cuestión de vida o muerte: un guía que no supiera encontrar agua o leer las estrellas condenaba inmediatamente a toda la tribu.
Es por esto mismo que los sabios crearon este dicho para recordar que un buen gobernante no es el que somete a los demás, sino el que los lleva a un lugar seguro. Llevado a la actualidad, este proverbio encierra tres grandes lecciones:
- En la naturaleza, el elefante o el rinoceronte son mucho más grandes que el león, pero el león es el que lidera. Esto se traduce en que no hace falta gritar o tener el despacho más grande, sino tener un jefe que sabe marcar una meta concreta.
- Un equipo de trabajo solo sigue a un responsable si este demuestra que sabe perfectamente lo que hace.
- La grandeza de un jefe no viene de su ego, sino de su capacidad para dar tranquilidad y sentido a los trabajadores.
¿Por qué este refrán es tan importante?
En el mundo laboral, los jefes que son autoritarios, vigilan constantemente a sus empleados, pero esta “estrategia” ya no funciona. El resultado es que los mismos trabajadores acaban sufriendo ansiedad y estrés constante y no rinden en sus laborales, por lo que finalmente acaba repercutiendo en los propios resultados.
La psicología moderna llama a esta forma de trabajar ‘liderazgo visionario’. Diferentes estudios científicos confirman que tener un rumbo claro es lo que más influye en el éxito de cualquier empresa:
- Mejores beneficios económicos: Las investigaciones del psicólogo Daniel Goleman, experto en inteligencia emocional, demuestran que el estilo que invita al equipo con un "ven conmigo" —fijando la meta pero dando libertad para llegar a ella— es el que logra mejores resultados económicos en las empresas.
- Menos bajas por estrés: Un estudio publicado en la revista Leadership & Organization Development Journal demostró que cuando un jefe comunica bien los objetivos, los empleados trabajan más contentos. Esto hace que al tener una meta clara, la ansiedad desaparece completamente.
- Más compromiso y bienestar: Los científicos confirman que dar una dirección clara a la "manada" reduce las dudas y mejora la salud mental de los trabajadores, haciendo que se sientan más unidos al proyecto.
Como demuestra la ciencia, el dinero o el tamaño de una empresa no sirven de nada si la dirección camina a ciegas.