Encontrar trabajo al superar una determina edad se está convirtiendo en una misión imposible. Es lo que se conoce como edadismo, un problema que no solo afecta al mercado laboral español, sino también a otros países del mundo. Suzie Jimenez puede dar fe de ello, después de perder su empleo a raíz de un recorte de plantilla del 20% que hizo la tecnológica donde trabajaba.
Aun recuerda el día que vio el correo con la noticia de su cese: “El pánico ya se había apoderado de mí. ¿Quién querría contratar a alguien de 52 años como yo cuando podían limitarse a emparejar a un agente de IA bien programado con un joven becario?”, se preguntó entonces.
Desde el principio, incluso antes de ponerse a buscar trabajo, sabía que la edad iba a ser un problema. No en valde, había escuchado muchos testimonios de profesionales de su edad que se habían visto en la misma tesitura.
“Al haber trabajado en el ámbito de la selección de personal, también sé de primera mano que se puede dar prioridad al talento más joven y fresco y considerarlo innovador, mientras que a algunos candidatos de más edad se les descarta por estar sobrecualificados”, agrega, en un artículo donde narra su historia para ‘Business Insider’.
Suzie confiesa que, esa sobrecualificación, esconde a menudo otra realidad distinta: el miedo por parte de las empresas de que los trabajadores senior no sean maleables, tengan conocimientos o formas de trabajar ya desfasadas y que no puedan encajar con la cultura de empresa. Un miedo que, realmente, es un estigma. “Algunos nos describen como empleados agotados y sobrecargados de trabajo, difíciles de gestionar y que solo buscan un sueldo mientras planifican su estrategia de salida hacia la jubilación”, manifiesta.
“Sentí que tenía que renovarme”
En este contexto, Suzie asegra que, antes de actualizar su currículum, se propuso cambiar su imagen: “Sentí que tenía que renovarme: mi aspecto, mi pelo, el maquillaje, las uñas, las joyas y mi vestuario. Quería parecer más joven y transmitir esa energía que buscan los equipos de selección de personal”.
Como llevaba tiempo dedicándose al cuidado personal, afirma que sabía lo que tenía que hacer para conseguirlo. Primero, se difuminó las canas de su pelo castaño y se puso extensiones. También se ralizó un tratamiento para estimular el crecimiento del pelo y disimular la pérdida de densidad capilar.
El siguiente paso fue mejorar su sonrisa, usando Invisalign y haciéndose un blanqueamiento dental, y se acostumbró a hacerse una doble limpieza en el rostro y seguir una rutina de ‘skincare’ coreana. Asimismo, ha renovado su armario, pensando ya en las distintas combinaciones que puede hacer para acudir a las entrevistas de trabajo, combinando prendas modernas con joyas delicadas.
“A mis 52 años, estoy intentando que me contraten. Mientras busco trabajo, me he estado tiñendo las canas y haciendo todo lo posible por parecer más joven”, resume su testimonio.
Tiene las habilidades, solo tiene que convencer a las empresas
Así lo asegura Suzie, quien considera que la juventud empieza desde dentro. Dejando a un lado las rutinas de belleza, empieza cada día escribiendo en su diario y rezando, tomando suplementos antienvejecimiento, comiendo comidas ricas en proteínas y haciendo al menos 30 minutos de ejercicio cardiovascular al día. También hace pesas tres o cuatro veces a la semana.
“Sé que todas estas rutinas pueden parecer abrumadoras, pero si quiero superar el proceso de selección, es absolutamente necesario que me sienta segura de mí misma”, explica.
Sobre esto, recalca que cuenta con décadas de “valiosa experiencia” en el ámbito de la captación de talento y que cree firmemente en sus capacidades, habilidades y valor como trabajadora. “Ahora estoy haciendo todo lo posible para convencer a quienes buscan contratar a jóvenes talentos de que yo también soy una candidata válida y de que no deberían descartarme por mi edad”, afirma.
Gracias a todas estas rutinas, se siente lista para lograr ese objetivo: “Mientras sigo buscando trabajo, me siento preparada y segura para acudir a cualquier entrevista, responder a cualquier pregunta y compartir mis logros profesionales, con extensiones de pelo y todo”, concluye.