Las bajas por enfermedad en España están marcando cifras récord, pero el motivo no es que los empleados finjan sus dolencias. El presidente de la confederación de empresarios (CEOE), Antonio Garamendi, lo ha dejado claro en el encuentro sobre el mercado laboral que ha tenido lugar este martes 16 de junio en Madrid. Para el presidente de CEOE "la mayoría de las bajas es porque son bajas. Detrás de cada una hay una persona que necesita atención y una respuesta eficaz". El líder de la patronal descarta así que exista un abuso generalizado o que los jóvenes se cojan bajas por motivos banales.
Sin embargo, el impacto económico de la incapacidad temporal es tremendo: las ausencias médicas cuestan ya 33.000 millones de euros al año en España. De todo ese dinero, las empresas pagan directamente de su bolsillo 17.000 millones. Por eso, los empresarios exigen medidas urgentes para frenar este gasto.
Pide que la Seguridad Social asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de baja laboral
Cada día, cerca de 1,4 millones de personas no van a trabajar en España, y un millón de ellas lo hace por una baja médica certificada. Como casi el 69% de estas bajas duran menos de 15 días, los negocios sufren un golpe económico inmediato mientras intentan reorganizar el trabajo.
Para aliviar a las empresas, la CEOE propone un cambio directo: que la Seguridad Social pague el sueldo y la cotización del trabajador enfermo entre los días 4 y 15 de la baja. Actualmente, ese periodo lo costea el empresario. Según Garamendi, este cambio compensaría a los negocios el mal funcionamiento de los servicios públicos de salud, que retrasan la vuelta al trabajo.
Esta situación ahoga especialmente a las pequeñas empresas y a los autónomos. Si un negocio tiene tres empleados y uno enferma, pierde de golpe al 33% de su plantilla. Para una tienda, un bar o un taller de barrio, una baja mal gestionada puede significar el cierre definitivo.
Los tres grandes problemas que alargan las bajas
El aumento del gasto en bajas no se debe a que el sistema sea blando, sino a tres fallos principales en la gestión de la salud en España:
- Médicos de cabecera saturados: La sanidad pública está colapsada. Los médicos dedican demasiado tiempo a rellenar papeles de bajas y altas en lugar de atender a los pacientes. Si un trabajador ya está curado pero su médico tarda una semana en darle cita para firmar el alta, la baja se alarga a la fuerza y el coste sube.
- El pulso entre las Mutuas y los Sindicatos: Los empresarios piden que las mutuas médicas privadas puedan dar las altas y hacer revisiones obligatorias más rápido (a los 3, 6 y 9 meses). Los sindicatos (CCOO y UGT) se niegan por completo: temen que las mutuas obliguen a la gente a volver a trabajar antes de estar curada solo por ahorrar dinero.
- Dolores físicos y salud mental: Los problemas de espalda y las contracturas siguen siendo la primera causa de baja física en fábricas, obras o servicios de limpieza. Sin embargo, lo que más preocupa es el aumento de bajas por ansiedad, depresión y estrés laboral. Son menos casos, pero duran muchísimos meses y son las más caras de mantener.
Un único punto de acuerdo: faltan médicos
A pesar de sus diferencias, tanto la patronal como los sindicatos coinciden en el diagnóstico principal: el sistema público de salud está muy débil y faltan profesionales. Los médicos están desbordados y muchos se marchan a trabajar al extranjero.
Garamendi ha exigido al Gobierno inyectar más recursos y contratar a más inspectores médicos para desatascar las listas de espera. Los sindicatos coinciden en que si no se invierte en la sanidad primaria, los trabajadores se quedarán atrapados en procesos de enfermedad mucho más largos de lo normal. Ambas partes piden dejar las discusiones y empezar a aprobar leyes eficaces ya.
“La solución tiene que ser de todos: profesionales sanitarios, mutuas, autónomos y agentes sociales. Que las reflexiones compartidas hoy se conviertan en medidas concretas mañana y que las preocupaciones se transformen en reformas eficaces”, ha puntualizado.