Diego, técnico en emergencias del SAMUR: "Cobro unos 2.300 euros limpios al mes con un turno de 24 horas que nos permite librar cinco días seguidos"

A veces le toca hacer guardias de 24 horas en pleno Madrid, lo que describe como una locura, a la vez que se queja de las llamadas falsas que reciben.

Diego, técnico en emergencias del SAMUR |Carlos Luján - Europa Press / 17 grados (Youtube)
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Trabajar como técnico de emergencias o conductor de ambulancias no es nada sencillo y, si encima el trabajo es en Madrid, con la cantidad de tráfico que hay, la dificultad aumenta. Estos trabajadores tienen que hacer frente cada día a realidades de todo tipo, a la vez que se curan en salud por la gran cantidad de despropósitos que se encuentran mientras dan un servicio primordial para los ciudadanos.

Diego, técnico en emergencias sanitarias (TES) del SAMUR, explica en una entrevista para el pódcast 17 Grados, cómo son sus condiciones reales de trabajo, dejando rápidamente de lado ese mito tan extendido de que solamente son un "chofer" más como otro cualquiera. 

"Las ambulancias, no en todas van médicos, todos atendemos los que estamos en las ambulancias. Que la gente cree que el que conduce solo conduce... mentira, aquí todos atendemos", detalla Diego.

El turno de bomberos: trabajar 24 horas y descansar cinco días

Hablando de lo que gana un técnico de emergencias y cómo se tienen que organizar los servicios, para lo que siguen un cuadrante similar al de los bomberos, el técnico aclara que "a día de hoy estoy cobrando ya limpios al mes unos 2.300 euros". Con ese sueldo neto, su calendario ordinario de trabajo no son más de unas seis o siete guardias fijas"Yo trabajo un día 24 horas y luego descanso de cinco. Cinco días. Hacemos el mismo turno que bomberos, que es 1-5". Aunque parezca que tienen muy buenos descansos para irse de viaje, por ejemplo en su caso a Galicia a ver a su familia, Diego dice que no todo es tan bonito como parece ya que hay detrás un desgaste físico y mental bastante importante: "La última guardia que estuve, que fue el sábado pasado, 19 avisos hice yo en 24 horas. [...] Mi récord son 23 en un día".

A veces van al límite

En las situaciones más graves, los equipos del SAMUR se ven obligados a realizar maniobras quirúrgicas extremas sobre la propia acera, llegando a abrir el tórax de pacientes apuñalados con separadores metálicos similares a "un gato del coche" para realizar masaje directo sobre el corazón. 

Asimismo, Diego desmitificó una famosa regla no escrita de su profesión: "Hay un dicho de que ningún paciente se muere en la ambulancia: o se mueren antes de subir o en la puerta del hospital". El motivo real es meramente operativo y legal: "Porque si el paciente tú dices a mitad de camino: 'Oye, es que se ha muerto', esa ambulancia se queda parada y hasta que no venga el juez a levantar el cadáver no se puede mover esa ambulancia, que se queda inoperativa".

El colapso del sistema por dolencias leves

El sanitario también aprovecha para quejarse de la falta de educación del ciudadano que se encuentra a veces y el egoísmo de la gente que se dedica a menospreciar y desperdiciar los recursos públicos por problemas poco graves o leves. Recuerda con tristeza el caso real que tuvo que vivir de "un paciente de 19 años con un flemón, que es una infección en una muela, que acaba de ser dado de alta del hospital con su pauta de medicación de antibiótico. Antes de llegar a casa, como se sigue encontrando mal, llama a una ambulancia" para que lo devuelva de nuevo a urgencias. 

Estas molestas situaciones acaban desgastando la paciencia del personal en activo: "Hay veces que dices: 'dame paciencia porque no le puedo meter un bofetón', ¿sabes?, con estrés en medio, con nervios, con... siempre esto en el paciente leve, está claro".

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