Ana, cajera de supermercado: “Durante la jornada estamos 6 horas de pie y tenemos media hora de descanso”

La empleada del supermercado Borosa Market explica cómo es trabajar en caja, sus horarios, descansos y los momentos de mayor estrés.

Ana, cajera de supermercado en Borosa Market |NoticiasTrabajo
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La caja es uno de los puestos más visibles de cualquier supermercado. Todos los clientes pasan por ella antes de salir, pero detrás de cobrar una compra hay otras muchas tareas que no se ven a simple vista, como el control del dinero, la atención al público, el manejo de distintos productos y muchas horas trabajando de pie.

Ana trabaja como cajera en el supermercado Borosa Market de Roquetas de Mar (Almería) y comienza su jornada antes de que el supermercado abra sus puertas. En su turno de mañana llega a las 8:30 horas para preparar la zona y dejar todo listo antes de la apertura. “Llego sobre las 8:30. Limpiamos un poco, barremos y recogemos para que se quede todo listo para abrir”, explica en una entrevista para NoticiasTrabajo.

El supermercado abre a las 9:00 horas y, a partir de ese momento, comienza el paso constante de clientes por caja. Aunque la mayor parte de su jornada transcurre en este puesto, Ana explica que, durante su turno, no está siempre en una posición estática, ya que también puede moverse para realizar otras tareas o ayudar en reposición.

Seis horas trabajando de pie y media hora de descanso

Sin embargo, una de las particularidades de este puesto es que las cajeras trabajan de pie durante la mayor parte de la jornada laboral. “Estamos seis horas de pie”, explica Ana al ser preguntada por el tiempo que puede llegar a pasar de pie en la caja.

Su jornada termina a las 15:00 horas y, durante ese tiempo, cuenta con un descanso de media hora. Además, trabaja con “turnos rotativos, una semana por la mañana y otra semana por la tarde”, lo que permite ir alternando los horarios, pero reconoce que los momentos de mayor actividad suelen concentrarse especialmente al final de la semana. “Los fines de semana se nota”, apunta, señalando que viernes y sábado son los días en los que existe más movimiento de clientes.

Controlar el dinero y las colas en los momentos de mayor trabajo

El trabajo en caja también exige una atención constante. De hecho, una de las responsabilidades es comprobar que todos los productos se registren correctamente y que el dinero cuadre al final de la jornada.

A ello se suma el manejo de compras grandes, especialmente cuando los clientes llevan productos voluminosos o varias unidades de un mismo artículo, que, en este caso, para facilitar el trabajo, cuentan con lectores que permiten escanear determinados productos sin necesidad de levantarlos o pasarlos manualmente por la caja.

También hay productos que requieren procedimientos distintos. En frutería, por ejemplo, algunos artículos se pesan directamente en caja, mientras que otros productos necesitan que el trabajador introduzca manualmente determinados códigos en el sistema.

Por ello, aunque Ana considera que el funcionamiento de la caja se aprende con relativa rapidez, reconoce que al principio hay que familiarizarse con el programa. Otro de los momentos más exigentes llega cuando se forman colas, donde la coordinación con el resto del equipo del supermercado resulta fundamental.

Pese a los momentos de mayor carga, Ana asegura que le gusta trabajar de cara al público y destaca precisamente el contacto con las personas como uno de los aspectos que más valora del puesto. “El trato con la gente me entretiene mucho”, concluye.

Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.

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