Trabajar como repartidor para una plataforma de comida a domicilio implica pasar la mayor parte de la jornada en la carretera, desplazándose entre restaurantes, supermercados y las casas de los clientes. Pero para hacerlo es necesario contar con un vehículo y asumir gastos como el combustible o su mantenimiento.
Se trata de una realidad que conoce bien Daniela, repartidora de Glovo en Almería, que explica en una entrevista para NoticiasTrabajo, que su última nómina fue de 1.013 euros y que de esa cantidad tiene que descontar los gastos relacionados con la moto que utiliza para trabajar.
Así lo hace desde que empezó a trabajar en 2024 en Glovo, ya que la empresa no le proporciona el vehículo con el que realiza los pedidos. “Todo lo ponemos nosotros”, asegura indignada, señalando que actualmente destina alrededor de “180 euros al mes solo a gasolina”, a lo que se suman los gastos de mantenimiento que puedan surgir. El último cambio de aceite de su moto, por ejemplo, le costó 72 euros.
Cuánto cobra como repartidora de Glovo
Al preguntarle cuánto cobra actualmente trabajando para Glovo, Daniela muestra las dificultades que tiene para llegar a final de mes con su salario. “Me ha llegado la nómina, de 1.013 euros, pero tienes que sacarle la gasolina y el mantenimiento de la moto”, explica a NoticiasTrabajo.
Solo descontando los aproximadamente 180 euros que asegura gastar al mes en combustible, quedarían unos 833 euros, aunque los gastos asociados al vehículo pueden cambiar de un mes a otro.
Este mes, además, tuvo que pagar 72 euros por un cambio de aceite, por lo que si se tomaran conjuntamente ambos desembolsos como referencia, los 1.013 euros de su nómina se reducirían hasta los 761 euros después de afrontar esos dos gastos concretos relacionados con el vehículo.
Además, Daniela explica que paga 640 euros de alquiler, a lo que tiene que añadir suministros como la luz y el agua, además de la alimentación y el resto de gastos familiares. “Realmente no llego. Yo pago 640 de alquiler más la luz, más el agua, la comida. Entonces tengo que tirar de varios lugares”, señala.
Llegó a ganar 2.500 euros como autónoma
Sin embargo, su situación económica actual contrasta con la etapa que vivió al principio cuando entró a trabajar en Glovo. Cuando empezó en la plataforma, Daniela trabajaba como autónoma y tenía una mayor capacidad para decidir cuándo conectarse a la aplicación, lo que le permitía organizar la jornada en función de sus necesidades familiares.
“Yo salía a trabajar cuando podía. Tenía un día libre y ganaba 2.500 euros siendo autónoma”.
Daniela asegura que el cambio también ha afectado a su capacidad para organizar el trabajo y a la incertidumbre sobre sus ingresos. “Salimos a trabajar y es una incertidumbre de qué va a pasar porque no sé cuánto voy a ganar hoy”, lamenta.
A ello, se suma otra cuestión relacionada con los desplazamiento, ya que, según cuenta, Glovo le abona kilometraje desde que recoge un pedido hasta que llega al domicilio del cliente, pero no el trayecto que realiza hasta el establecimiento en el que tiene que recogerlo.
“A mí me empieza a pagar Glovo desde que yo recojo el pedido hasta la casa del cliente. Entonces, de aquí a allí yo estoy poniendo dinero de mi bolsillo para ir a buscar el pedido”, concluye.
Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.