El Consejo de Ministros autorizó este martes la firma del convenio entre la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA) y Agroseguro para ejecutar el Plan de Seguros Agrarios Combinados de 2026, dotado con un presupuesto de 315 millones de euros destinados a subvencionar la contratación de pólizas por parte de agricultores y ganaderos. La medida consolida el incremento sostenido del apoyo público al sistema de seguros agrarios, considerado por el Ejecutivo como una herramienta clave frente a los efectos crecientes del cambio climático sobre el campo español.
El convenio desarrolla el 47º Plan de Seguros Agrarios Combinados, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 23 de diciembre y vigente desde el 1 de enero de este año. Además de regular la ejecución del plan actual, el acuerdo contempla la liquidación de ejercicios anteriores y fija las bases de colaboración entre ENESA y Agroseguro, la agrupación que gestiona el sistema de coaseguro en representación de las entidades aseguradoras participantes.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, defendió el seguro agrario como “uno de los instrumentos más importantes de la política agraria” y un mecanismo esencial de gestión del riesgo ante fenómenos meteorológicos adversos. La referencia no es menor en un contexto de aumento de sequías prolongadas, tormentas de pedrisco y episodios climáticos extremos que han tensionado tanto la rentabilidad de las explotaciones como la sostenibilidad financiera del propio sistema asegurador.
Las ayudas a la contratación de pólizas han subido un 50%
El presupuesto aprobado supone culminar una senda ascendente iniciada en los últimos años. Según los datos del ministerio, las ayudas públicas a la contratación de pólizas han pasado de 211,3 millones de euros en 2020 a los actuales 315 millones, lo que representa un incremento cercano al 50%. El Gobierno busca así contener el encarecimiento de las primas y mantener los niveles de aseguramiento en un sector cada vez más expuesto a pérdidas derivadas de la inestabilidad climática.
La evolución de las cifras refleja ese cambio de escenario. El capital asegurado superó en 2025 los 19.000 millones de euros, un máximo histórico tras crecer en unos 1.000 millones respecto al ejercicio anterior. A su vez, las indemnizaciones alcanzaron en 2023 otro récord al sobrepasar los 1.240 millones de euros, impulsadas por el segundo año consecutivo de sequía y por diversos temporales y pedriscos registrados en distintas zonas del país. Aquella cifra supuso un aumento del 56% respecto al récord previo.
El sistema español de seguros agrarios, creado en 1978 y basado en un esquema de coaseguro público-privado, es considerado por el ministerio como uno de los modelos más desarrollados de la Unión Europea. Su funcionamiento descansa en la colaboración entre el Estado, que subvenciona parte de las primas, y las aseguradoras integradas en Agroseguro, que asumen conjuntamente los riesgos.
El Plan 2026 mantiene una política de apoyo a los profesionales agrarios
El plan para 2026 mantiene además una política de apoyo reforzado a determinados perfiles prioritarios para la Política Agraria Común, entre ellos los jóvenes agricultores, los profesionales agrarios y los titulares de explotaciones prioritarias. Estos colectivos podrán beneficiarse de subvenciones que cubren entre el 45% y el 50% del coste de las pólizas y que, sumadas a las ayudas autonómicas, podrían alcanzar el límite máximo del 70% permitido por la normativa comunitaria.
El nuevo plan incorpora también mejoras técnicas y nuevas coberturas relacionadas con enfermedades animales. Entre los estudios en marcha figuran los relativos a la dermatosis nodular contagiosa, detectada en España en octubre de 2025, y a la peste porcina africana, con vistas a su futura inclusión en los seguros de explotaciones bovinas y porcinas. El ministerio pretende adaptar así el sistema a riesgos emergentes que trascienden ya el ámbito estrictamente meteorológico.