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Un hombre de 104 años reclama ante la Justicia europea una indemnización de 43.000 euros por el trabajo forzoso que realizó en la Alemania nazi: “Voy a llegar hasta el final”

Albert Corrieri, enviado a Alemania en 1943, reclama ser reconocido como víctima y cobrar los salarios que nunca recibió.

trabajadores forzados alemania nazi
Trabajadores forzados en la Alemania nazi |Bundesarchiv, RH8II Bild-B0261-43 BSM, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0 DE)
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi obligó a cientos de miles de trabajadores de países ocupados a desplazarse a su territorio para sostener su industria, su economía y su maquinaria de guerra. Muchos de ellos eran jóvenes que fueron separados de sus familias y enviados a fábricas, talleres o explotaciones bajo las órdenes del régimen de Adolf Hitler, y Albert Corrieri fue uno de ellos.

Este francés tenía 21 años cuando fue trasladado a Alemania en 1943 dentro del Servicio de Trabajo Obligatorio (STO), un sistema impuesto por el régimen colaboracionista de Vichy. Más de ocho décadas después, a sus 104 años, sigue reclamando que se reconozca el daño que sufrió.

Sin embargo, los tribunales franceses cerraron la puerta a su reclamación al considerar que el caso había prescrito. Pero en lugar de darse por vencido, Corrieri ha decidido acudir ahora al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) para que reconozca oficialmente su condición de víctima y reclamar 43.200 euros por los dos años que pasó trabajando en Alemania sin percibir salario, según sostiene.

La última batalla judicial de un superviviente de la Alemania nazi

La batalla legal comenzó en 2024, cuando Corrieri tenía 102 años. Desde entonces, ha intentado que los tribunales franceses revisen su situación y reconozcan las consecuencias del trabajo forzoso al que fue sometido durante la ocupación nazi.

Sin embargo, en mayo de 2025 su apelación fue rechazada porque los jueces consideraron que la reclamación había sido presentada fuera de plazo y que el derecho a solicitar una compensación por estos hechos prescribió hace décadas.

“Voy a llegar hasta el final”, ha asegurado al medio France 3 al anunciar que llevará el caso ante el TEDH. “Puede que actuara demasiado tarde porque no sabía que existía un plazo de prescripción, pero no puedo aceptar que el sufrimiento tenga fecha de caducidad”, defiende.

Reclama 43.200 euros por dos años de trabajo sin cobrar

Junto a su abogado, Michel Pautot, Corrieri solicita una compensación de 43.200 euros. La cantidad equivale a 10 euros por cada día trabajado durante los dos años que permaneció en Alemania.

La defensa sostiene que el Estado francés debe responder por los salarios que nunca percibió durante aquel periodo. Para ello, se apoya en varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos que prohíben la esclavitud, el trabajo forzoso y los tratos inhumanos.

“Trabajó durante dos años sin recibir ningún salario”, argumentó su abogado, que ya ha remitido la demanda al tribunal con sede en Estrasburgo. El procedimiento deberá determinar ahora si el caso puede ser admitido y examinado por la corte europea.

Una reclamación que va más allá de su caso personal

Corrieri asegura que su principal objetivo no es la compensación económica, sino obtener un reconocimiento oficial para quienes fueron obligados a trabajar en Alemania durante la guerra. “Si me pagan, aceptaré el dinero, pero lo que realmente quiero es que se reconozca mi sufrimiento y el de los cientos de miles de hombres que pasaron por lo mismo”, afirma.

Por este motivo, tanto él como su abogado reclaman la creación de un fondo específico para indemnizar a las últimas víctimas del Servicio de Trabajo Obligatorio que aún siguen vivas. Según explican, actualmente apenas quedan cinco antiguos trabajadores forzosos del STO en Francia.

El caso de Corrieri no es el único, y es que en febrero de este año, la Justicia francesa también rechazó la reclamación de otro centenario, Erpilio Trovati, que solicitaba una compensación por el trabajo forzoso que realizó en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. En esa ocasión, el tribunal consideró igualmente que la petición había prescrito conforme a la legislación francesa aprobada en 1951 para reconocer a las víctimas del STO.

Los españoles obligados a trabajar para la Alemania nazi

La historia de Corrieri también recuerda a la de miles españoles que, tras la Guerra Civil, huyeron a Francia y acabaron bajo el dominio nazi. Muchos eran republicanos exiliados que, tras la ocupación alemana de Francia en 1940, quedaron atrapados en el sistema de campos y trabajos forzosos al servicio del Tercer Reich.

A estos españoles se les conocía como Rotspanier, “rojos españoles”, y fueron considerados enemigos políticos por el nazismo. Algunos fueron deportados a campos de concentración y otros obligados a trabajar para la economía de guerra alemana. El proyecto Rotspanier calcula que “más de 50.000 veteranos de la Guerra Civil fueron forzados a trabajar para la Alemania nazi”.