Pasar de trabajar como tripulante de cabina de pasajeros (TCP) en una aerolínea a alimentar cerdos y limpiar una granja puede parecer un cambio difícil de imaginar. Sin embargo, para Yang Yanxi, una joven china de 27 años, dejar los aviones y regresar a su pueblo natal supuso una oportunidad para mejorar sus ingresos y estar más cerca de su familia.
Yang nació en una familia rural de la provincia de Heilongjiang, en el noreste de China. Después de terminar sus estudios universitarios, comenzó a trabajar como auxiliar de vuelo en una aerolínea de Shanghái, un puesto en el que estuvo durante 5 años.
Pese a que desde fuera puede parecer una profesión atractiva, según la información publicada por South China Morning Post, su situación económica no era buena, y es que durante un tiempo estuvo cobrando tan solo 360 euros mensuales porque la compañía pasaba por malos momentos.
Por todo ello, llegó el momento en que decidió dar un cambio a su vida y regresar al campo para ayudar a su familia, dedicándose a la cría y venta de cerdos y otros animales, al mismo tiempo que mostraba su día a día en las redes sociales.
De azafata a criadora de cerdos
A través de sus videos en redes sociales, la joven muestra cómo es su día preparando la comida de los animales, alimentando a los cerdos y limpiando sus instalaciones. Su nueva rutina ha despertado el interés de los usuarios y ya ha reunido cerca de 1,2 millones en una plataforma china de vídeos cortos, que además se ha convertido en otra fuente de ingresos.
Yang no oculta que el trabajo en la granja es duro y muy diferente al que realizaba cuando trabajaba en la compañía aérea.
“Trabajo tan duro en la granja de cerdos que me duelen la espalda y la cintura todos los días. Después de una jornada completa, huelo fatal”.
Pese a que ha tenido momentos difíciles, esto no ha hecho que se arrepienta de la decisión de volver a casa.
Casi 26.000 euros en solo dos meses
Uno de los puntos más llamativos es que la joven asegura haber ingresado alrededor de 25.900 euros en apenas dos meses, aunque este dinero no solo procede de la cría y venta de cerdos, también incluye los ingresos que genera a través de sus redes sociales.
No obstante, el cambio de empleo no solo ha mejorado su economía, sino que ha ganado en calidad de vida y puede estar cerca de sus padres, que es uno de los aspectos que más valora de su nueva vida.
“Ahora puedo quedarme con mis padres. Estoy muy feliz y me siento realizada”.
De cara al futuro, no quiere quedarse únicamente con la explotación actual. Su objetivo es ampliar la granja, abrir una tienda especializada y poner en marcha un hotel.

