El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de Luis Planas, junto a la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), han firmado dos acuerdos con comunidades de regantes situadas en la provincia de Almería para movilizar 14.526.050 euros en actuaciones de modernización de 6.394 hectáreas de cultivo, de modo que se beneficiarán 4.126 regantes.
En un comunicado enviado a los medios por la Subdelegación de Gobierno, los proyectos van a estar localizados en las comunidades de regantes Sol y Arena de la zona norte de Huércal-Overa, para “mejorar la eficiencia en el uso del agua, reduciendo el consumo energético y avanzando en la digitalización de las infraestructuras de riego”.
La actuación que va a recibir más dinero es la de la Comunidad de Regantes Sol y Arena ya que cuenta con un presupuesto de 13.709.300 euros para la ampliación de la planta de tratamiento de aguas de riego de la Balsa del Sapo. La intervención va a ser aprovechada por 4.100 regantes y se va a mejorar la gestión del agua en 6.600 hectáreas de cultivo.
La Comunidad de Regantes Zona Norte de Huércal-Overa va a contar con una inversión de 816.750 euros para instalar una planta solar fotovoltaica para abastecer a las estaciones de bombeo y fomentar el uso de las energías renovables. El proyecto lo recibirán 26 regantes y abarcará una superficie de 334 hectáreas.
Convenios para mejorar la agricultura andaluza
Estas actuaciones se enmarcan en 11 convenios suscritos el jueves en Sevilla entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Seiasa, la Junta de Andalucía y las diferentes comunidades de regantes andaluzas. Los acuerdos van a movilizar 138,3 millones de euros para modernizar 102.495 hectáreas beneficiando a 14.490 regantes de 6 provincias andaluzas.
Begoña García, que es secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, ha destacado que detrás de cada hectárea que va a recibir la subvención, hay una familia “que va a regar mejor, gastar menos agua y menos energía y ganar más margen”. Es fundamental, asegura, que exista colaboración entre administraciones.
Esta es una de las líneas estratégicas que el Gobierno de España está planteando para todo el territorio, de modo que se “refuerce la competitividad” y “garantice la sostenibilidad del sector agrario” con nuevas infraestructuras de regulación y almacenamiento de agua, energías renovables, sistemas de telecontrol y automatización del riego.