El mercado ilegal de tabaco vuelve a crecer con fuerza en Europa. En 2025, los cigarrillos ilícitos superaron el 10% del consumo total en la Unión Europea (UE) por primera vez en más de una década. En total, se consumieron 41.800 millones de cigarrillos ilegales y supuso una pérdida estimada de 16.700 millones de euros en ingresos fiscales.
El problema aumenta si se tienen en cuenta los 38 países analizados en el informe, donde el consumo ilegal llegó a los 55.300 millones de cigarrillos, con una pérdida estimada de 22.400 millones de euros para las arcas públicas.
Pero más allá del fraude fiscal, estos productos quedan fuera de los controles sanitarios y de los canales regulados, lo que reduce la capacidad de los Estados para actuar sobre el consumo de tabaco y garantizar la seguridad de los consumidores.
El auge de las falsificaciones y las fábricas clandestinas
Las falsificaciones se han convertido en el principal motor del mercado ilícito y ya representan el 44% del total. Además, el fenómeno está cambiando porque el contrabando ya no depende solo de los productos que entran desde fuera de Europa, sino que cada vez se fabrica más dentro de la propia Unión Europea.
Pero en España este fenómeno ya se ha visto de cerca. En los últimos meses se han desmantelado varias fábricas ilegales con capacidad industrial en puntos como Granollers (Barcelona), Sevilla o Alicante, algunas capaces de producir cientos de miles o incluso millones de cigarrillos al día.
Uno de los casos más llamativos fue el de Granollers, donde se intervino una planta con más de 100 toneladas de tabaco falsificado y capacidad para producir hasta 900.000 cigarrillos diarios. Mientras que en Sevilla, otra organización llegó a montar fábricas con capacidad para superar el millón y medio de cigarrillos diarios. Por su parte, en Alicante, se localizaron fábricas y almacenes desde los que se producía y exportaba tabaco falsificado.
Francia, Bélgica y Países Bajos, los mercados más afectados
Aunque esta producción clandestina crece dentro de la UE, el crecimiento del tabaco ilegal no es igual en todos los países. Francia, Bélgica y Países Bajos concentran algunos de los mayores niveles de mercado ilícito, con tasas del 41,4%, cerca del 25% y más del 22%, respectivamente.
El informe relaciona esta situación con varios factores que tienen en común estos mercados, como precios más elevados, una fuerte carga fiscal sobre el tabaco y normas más restrictivas acerca de las nuevas alternativas, como bolsas de nicotina, tabaco calentado y vapeadores. Por estos motivos, en lugar de desaparecer, parte de esta demanda puede terminar desplazándose hacia canales ilegales.
Un problema que se complica para Europa
El avance del tabaco ilegal deja a los Estados de la UE en una situación complicada, ya que ingresan menos dinero por impuestos y, al mismo tiempo, pierden control sobre una parte del mercado. Según el informe, los países donde el tabaco soporta más impuestos y más restricciones son también algunos de los que registran mayores niveles de comercio ilícito.
El problema, además, ya no es el mismo de hace unos años, ya que no solo se trata de tabaco que llega escondido desde fuera, sino de fábricas clandestinas dentro de Europa, con redes cada vez más organizadas y con capacidad para producir a gran escala.