El absentismo laboral sigue siendo uno de los problemas que más preocupa a las empresas. Sin embargo, detrás de muchas bajas también hay trabajos exigentes, salarios precarios y muchos años de desgaste físico.
Así lo ha demostrado Carmen, camarera de pisos, durante su intervención en el programa de ‘laSexta Xplica’, poniendo el foco en una realidad marcada por la precariedad salarial y el desgaste físico que sufren muchas trabajadoras del sector hotelero. Unas condiciones que terminan pasando factura a quienes la desempeñan durante años.
La brecha salarial en el sector hotelero
Así, lo primero que ha cuestionado la trabajadora ha sido el efecto real de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Aunque reconoce que su incremento supone un avance, sostiene que algunas empresas encuentran fórmulas para evitar que esa mejora llegue a la nómina de los empleados.
“Lo del salario mínimo está muy bien, pero somos conscientes de que hay muchos empresarios que lo maquillan. La gente no cobra realmente el salario mínimo, sino que te meten un plus de transporte y un plus de no sé qué. Cobras por debajo del salario mínimo y, con esos complementos sospechosos, te dicen que ya estás cobrando el SMI cuando en realidad estás por debajo”, ha denunciado.
Además, Carmen ha señalado que las diferencias salariales se notan especialmente entre las trabajadoras contratadas directamente por los hoteles y aquellas empleadas por empresas externalizadas.
“Yo soy camarera de piso y ahora, con la subida del convenio, estamos en 15 euros la hora. Pero las que están en empresas externalizadas cobran 400 o 500 euros menos que las que cobramos por convenio”, ha asegurado. Una diferencia que, según señala, se debe a que muchas están contratadas bajo convenios de empresa menos favorables, figuran como personal de limpieza pese a realizar las mismas funciones o trabajan cobrando por habitación.
“Muchas cobran dos euros por habitación. ¿Cuántas habitaciones tienen que hacer para sacar un salario digno?”, se preguntó, antes de señalar que no todas las habitaciones requieren el mismo tiempo de limpieza, por lo que el rendimiento depende de factores ajenos a la trabajadora.
“Luego nos dicen que tenemos absentismo porque nos ponemos malos”
Durante su intervención también ha aprovechado para responder a quienes relacionan el aumento del absentismo laboral con una supuesta falta de compromiso de los trabajadores, sosteniendo que muchas bajas médicas son consecuencia directa del desgaste físico que provoca la profesión.
“Luego nos dicen que tenemos absentismo porque te pones malo. Te dicen que eres vieja, que se te ha roto algo porque eres mayor o porque tienes artrosis. No, señor. Me rompo de trabajar como una bestia para tener un salario que no me permite vivir”, ha asegurado.
Desde su punto de vista, la presión por aumentar la productividad y las condiciones laborales terminan pasando factura tanto física como psicológicamente, lamentando que “luego vienen rotas, se rompen físicamente y anímicamente y no nos podemos jubilar dignamente. Tenemos salarios precarios. Vivimos malamente para trabajar y luego no nos podemos jubilar dignamente”.

