La Audiencia Provincial de Granada juzgará el próximo 9 de julio a cuatro camareros acusados de quedarse con más de 64.000 euros de un conocido bar de tapas y pescado frito de la capital. La Fiscalía pide para cada uno de ellos tres años y nueve meses de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida.
Según el escrito de acusación provisional recogido por Europa Press, los trabajadores habrían aprovechado la confianza del propietario del establecimiento para manipular el sistema informático de cobros. Los acusados trabajaron en dos locales del negocio, uno situado en Plaza Nueva y otro en la plaza Bib-Rambla.
La Fiscalía sostiene que, durante al menos un año, los camareros habrían simulado haber servido menos productos de los realmente consumidos por los clientes y también haber cobrado menos dinero del que estos habían pagado. Para ello, utilizaban opciones de la aplicación pensadas para casos excepcionales, como dividir el pago entre varios comensales o cambiar consumiciones de una mesa a otra.
El Ministerio Fiscal afirma que, en algunas ocasiones, tras cobrar a los clientes, los acusados “se quedaban con todo lo recibido o parte”. Después, modificaban los tickets, reducían los productos registrados o trasladaban consumiciones a otras mesas para evitar que el dinero faltante quedara reflejado en el sistema.
El dinero obtenido presuntamente mediante este método se introducía en el bote de la barra para repartirlo posteriormente entre los implicados. Solo durante el año 2020, las pérdidas para la empresa habrían alcanzado los 64.826 euros.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita una multa de 2.400 euros y reclama que los acusados indemnicen al empresario con 90.347 euros, cantidad que incluye el dinero supuestamente apropiado, el lucro cesante y la pérdida de valor por la inflación. El juicio se celebrará en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada.