La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado los controles de seguridad vial en las carreteras españolas con el objetivo de tolerancia cero frente al consumo de sustancias al volante.
Bajo el marco consolidado de la Ley de Seguridad Vial, las autoridades aplican las sanciones más severas de la normativa a los conductores que den positivo en los controles de alcoholemia y drogas.
Las multas no se quedan en el tramo general; las conductas más peligrosas restan casi la mitad de los puntos del carné y conllevan una sanción económica elevada.
Las conductas que activan la sanción máxima
La ley española no castiga todos los positivos por igual. Para que un conductor se enfrente a la pérdida automática de 6 puntos y a una multa fija de 1.000 euros, debe cometer una de las siguientes tres infracciones catalogadas como muy graves:
- Dar positivo en drogas: Conducir con cualquier presencia de estupefacientes en el organismo de forma confirmada.
- Superar el doble de la tasa de alcohol (o ser reincidente): Registrar más de 0,50 mg/l de aire espirado (o más de 0,30 mg/l si se trata de conductores profesionales o noveles con menos de dos años de carné). Esta multa de 1.000 euros también la pagará quien doble la tasa permitida o haya sido sancionado por alcohol en el año inmediatamente anterior.
- Negarse a hacer el test: Romper la obligación de someterse a las pruebas de detección cuando lo requieran los agentes de la autoridad.
Por norma general, una infracción muy grave en España se sanciona con 500 euros. Sin embargo, el Artículo 80.2.a de la Ley de Seguridad Vial duplica de forma expresa esta cantidad hasta los 1.000 euros para los casos de drogas, tasas altas de alcohol o reincidencia. El texto legal busca un efecto disuasorio inmediato, castigando el bolsillo del infractor con la misma dureza con la que se castiga su saldo de puntos.
6 puntos menos de golpe
La detracción de los puntos tampoco deja margen a la interpretación. El Anexo II de la normativa detalla textualmente que tanto la presencia de drogas, el exceso de alcohol agravado, como rechazar el control restarán 6 puntos de golpe.
Con este despliegue de controles y la aplicación estricta de la ley, la DGT pretende apartar de la circulación a los conductores que ponen en riesgo la vida de los demás, recordando que un solo control positivo bajo estas circunstancias puede arruinar el presupuesto mensual y dejar el permiso de conducir al borde de la retirada legal.