Una graduada de máster: “He enviado 1.000 solicitudes de empleo y sigo sin trabajo. Estoy frustrada, creía que lo había hecho todo bien”

Solo ha conseguido 15 entrevistas y no ha sido seleccionada en ninguna, sin conocer los motivos por los que ha sido descartada.

Una estudiante antes de la selectividad, repasando |Europa Press
Fecha de actualización:

Hoy por hoy, un título universitario no garantiza tener empleo. Es la cruda realidad que se encuentran miles de jóvenes al salir de la universidad. Tanto en España como en el extranjero. Un ejemplo es el caso de Nicolette Alexandra Brito-Cruz, quien después de mucho esfuerzo, ha visto cómo su máster y toda la experiencia adquirida a través del mismo no le está sirviendo para conseguir trabajo.

Como tantas otras personas en su situación, pensaba que su esfuerzo estudiando se vería recompensado: “Durante la mayor parte de mi vida, creí en una fórmula muy concreta: esforzarme en los estudios, labrarme un buen currículum, estudiar en el extranjero, aprender idiomas, obtener un máster y tener una perspectiva global”.

En su caso, estudió Periodismo y Medios de Comunicación y ha pasado temporadas en el extranjero, como en Roma, Florencia, Kuwait y Escocia. Gracias a ello, pudo aprender a desenvolverse en distintas culturas y sistemas. Tras graduarse, hizo un máster en relaciones internacionales como parte de la primera promoción de la Universidad John Cabot en Roma, centrándose en la justicia global, los derechos humanos y la representación.

Así, participó en varios proyectos, asistió a conferencias de la ONU tanto en Italia como en Azerbaiyán y construyó “lo que consideraba un perfil sólido y competitivo”. Un perfil que, de momento, no le ha dado resultado: “Terminé mi máster antes de lo previsto, convencida de que lo había hecho todo bien. Pero sigo sin encontrar trabajo. He enviado solicitudes a todas partes, en distintos países y sectores. Desde que me gradué, he enviado más de 1.000 solicitudes de empleo”, cuenta en primera persona para ‘Business Insider’.

“Lo más difícil es no saber qué estoy haciendo mal”

Nicolette explica que ha buscado empleos tanto en Roma (con agencias de la ONU, ONG y organizaciones humanitarias) como “en todo Estados Unidos” (presenciales, híbridos y a distancia). Para ello, adaptó sus currículums, redactó cartas de presentación que le “llevaron horas”, investigó sobre las distintas organizaciones y se preparó las entrevistas “como si fueran exámenes”.

Sin embargo, de esas más de 1.000 solicitudes, solo le han concedido 15 entrevistas. Y, para más frustración, veía como en muchos casos, volvían a sacar la misma oferta de empleo tiempo después. “Empecé a tener la sensación de que no estaba compitiendo por puestos de trabajo. Estaba compitiendo por la posibilidad de conseguir un trabajo”, relata en el citado medio.

“Lo más difícil es no saber qué estoy haciendo mal. El rechazo es una cosa. La incertidumbre es otra”, afirma frustrada. “Se crea un bucle constante en tu mente. Empiezas a cuestionarte todo: tu título, tu experiencia y las decisiones que has tomado. Hice todo lo que me dijeron que me haría más competitiva en el mercado laboral. Sin embargo, nunca me he sentido tan insegura sobre cuál es mi situación”, añade.

En esta tesitura, se encuentra trabajando de autónoma como directora creativa y profesional del marketing para ganarse la vida, aprovechando los 4 años que trabajó en publicidad y marketing creativo. “No es un trabajo estable ni el puesto a tiempo completo que deseo para mí. Pero es algo que he construido yo misma”, señala, explicando que, al menos, le ha permitido confiar en sus habilidades.

El problema, es que no le proporciona una estabilidad real: “Hay una diferencia entre sobrevivir y sentirse seguro. Sigo intentando averiguar cómo salvar esa distancia”. Nicolette tiene claro que quiere trabajar en la narración de historias, comenzando por contar historias de personas que rompan con los estereotipos culturales y sociales.

“Quiero desarrollar proyectos que se perciban como sinceros, con profundidad y con un propósito claro”, afirma, explicando que siempre se había sentido atraída por ello pero que pensaba que, primero, debía conseguir algo más “estable”. “Ahora empiezo a darme cuenta de que quizá el camino que estaba siguiendo nunca estuvo pensado para llevarme hasta allí. Todavía estoy intentando averiguarlo. No tengo un final claro para esta historia”, reconoce.

En esta incertidumbre, sigue enviando solicitudes de empleo mientras trabaja como autónoma. Y, pese a que de momento el esfuerzo no ha dado sus frutos, considera que todo lo recorrido no ha sido en vano: “Simplemente no me ha llevado a donde esperaba. Quizás eso signifique que, en su lugar, tengo que construir algo diferente”, concluye.

Archivado en

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias