La ley permite cambiar un testamento las veces que se quiera, pero hay que tener en cuenta que estos cambios pueden desencadenar conflictos familiares, sobre todo cuando los herederos no están muy de acuerdo con las decisiones del fallecido. Es lo que ha ocurrido con la herencia de un coleccionista de sellos británico que murió a los 90 años y cuya hijastra ha acudido a los tribunales para intentar anular el testamento que dejó gran parte de su patrimonio a su limpiadora.
El anciano había sido trabajador de un banco antes de dedicarse a coleccionar y comerciar con ellos. Su colección era muy valiosa, ya que incluía ejemplares antiguos, alguno incluso de 1840; según su hijastra, podía alcanzar un valor de 200.000 libras (unos 233.700 euros). Sin embargo, según la información publicada por The Sun, la limpiadora y cuidadora del anciano terminó comprándosela antes de morir por la cantidad simbólica de una libra (unos 1,17 euros).
Te puede interesar
La salida del patrimonio de la colección de sellos no fue el único movimiento del anciano con el que no estuvieron de acuerdo. Y es que en un testamento inicial del año 2007, el anciano había decidido repartir su patrimonio entre sus tres hijos y sus tres hijastros. Pero en 2019, después de sufrir una grave caída en casa y ser hospitalizado, redactó otro testamento que dejaba 15.000 libras (unos 17.500 euros) a cada uno de sus tres hijos y a una de sus hijastras, mientras que el resto de una herencia valorada en unas 250.000 libras (unos 292.000 euros) pasaba a la cuidadora.
Terminó dejando a su hijastra una sola libra
En el año 2020 volvió a modificarse el testamento para reducir aún más la parte de la herencia que le dejaba a su hijastra, que recibiría tan solo una libra (unos 1,17 euros).
Por todo ello, tras la muerte del anciano, la hijastra llevó el caso a los tribunales, alegando que el reparto que se hizo no reflejaba los deseos de su padrastro. Según alegaba, se encontraba “confundido y con un nivel de conciencia reducido” durante su hospitalización y cree que la trabajadora tuvo que ver la modificación del último testamento.
Según sus abogados, la limpiadora fue quien contactó con los profesionales para que acudieran al hospital y existió una participación “significativa” por su parte. También consideran llamativo que el nuevo testamento supusiera un cambio radical respecto al de 2007, en el que la intención era repartir los bienes entre toda la familia.
La limpiadora asegura que el anciano quería apartarla de la herencia
La trabajadora, por su parte, rechaza estas acusaciones y sostiene que su relación con el anciano iba mucho más allá de trabajar como limpiadora, ya que durante años también se ocupó de sus cuidados, lo acompañaba a ferias de sellos y lo ayudaba en otros aspectos de su vida.
Su defensa asegura además que el anciano decidió reducir la herencia de la hijastra por una serie de comportamientos que consideró “irrespetuosos y angustiantes”, entre ellos que cambiara las cerraduras de su vivienda mientras él se encontraba hospitalizado.
Por este motivo, sus abogados mantienen que el hombre sabía perfectamente lo que estaba haciendo cuando firmó tanto el testamento de 2019 como la modificación de 2020.
Ahora será el tribunal quien deberá decidir si se mantienen esas últimas voluntades o si existen suficientes dudas sobre las circunstancias en las que un hombre que inicialmente quería repartir su patrimonio entre la familia terminó dejando gran parte de una herencia de unos 292.000 euros y una colección de sellos valorada en hasta 233.700 euros a su limpiadora.