Al jubilarse y pasar a cobrar la pensión, generalmente suele ser más baja respecto al salario, sobre todo si se tienen pocos años cotizados o se adelanta la edad ordinaria. Sylvie es una jubilada francesa de 67 años, que hasta hace 5 años era auxiliar de enfermería. Tras jubilarse a los 62 años y con 25 años cotizados, la pensión que le quedó fue de 1.790 euros brutos al mes (unos 1.625 euros netos). Aunque es feliz, admite que la cuantía que cobra es baja. “La considero insuficiente, teniendo en cuenta la dureza del trabajo que he realizado durante tantos años”, relata.
Explica que a lo largo de su vida laboral ha trabajado en diferentes hospitales, así como en residencias al oeste de Francia. “Como mi marido era vendedor y cambiaba a menudo de empresa, nos mudábamos con frecuencia”. Además, señala que trabajó en varios centros, pero donde más lo hizo fue en hospitales, tanto públicos como privados.
Está jubilada, natural de Sarthe, estuvo empleada en hospitales como los de Le Mans, Laval, Angers y Rennes. Señala que estuvo “cuidando bebés prematuros”, una labor que sin duda cobraba mucha importancia. A pesar de que, debido al trabajo de su marido, debía cambiar de trabajo constantemente, ella nunca tuvo problemas para encontrar empleo. “Llegaba a equipos con poco personal y siempre me recibían bien, porque sabían que podían contar conmigo”, explica.
La jubilación se queda corta
En octubre de 2020, momento en el que en Francia iba a entrar una reforma de las pensiones, Sylvie no lo dudó y decidió jubilarse a los 62 años de edad y tras trabajar 25 años como auxiliar de enfermería. Afirma que tenía ganas de retirarse después de una vida dedicada a ayudar a los demás, pues ahora dice que le gustaría cuidarse a sí misma y hacer aquellas cosas para las que antes no tenía tiempo.
Afirma que, al jubilarse anticipadamente, la pensión era más baja de lo que cobraba trabajando. Explica que antes cobraba “unos 2.300 euros brutos al mes, o unos 1.900 netos”, una nómina que va acorde a las escalas salariales de la función pública territorial.
Sobre la pensión que cobra ahora, dice: “No me parece justa en comparación con el esfuerzo y la responsabilidad que implica este trabajo”. El motivo, según ella, es que cuando estaba trabajando lo hacía con “largas jornadas, el trabajo físico, las noches sin descanso y la falta de reconocimiento pesan mucho con los años”.
Pero admite que no quiere mirar atrás. “Ahora quiero disfrutar del tiempo libre, viajar y cuidar de mí misma, después de tantos años cuidando a otros”.
Cuánto cobra una auxiliar de enfermería
Una auxiliar de enfermería en España tiene un sueldo que se sitúa entre los 1.400 euros y 1.600 euros brutos al mes. Esta cantidad puede variar dependiendo de la provincia donde trabaje y de los complementos salariales. Los TCAE, que son los profesionales que trabajan en los hospitales públicos y pertenecen al grupo C2 de la administración, tienen un salario base mensual de 716,98 euros. A esta cifra se le van añadiendo complementos según el destino, la especialidad médica o los años de experiencia.