La Oficina Tributaria de Australia (ATO), organismo que realiza las mismas funciones que Hacienda en España, ha tenido que disculparse ante una anciana de 97 años de Brisbane a la que multó con 988 euros. La razón es que la mujer presentó tarde la declaración de impuestos, más tarde se supo que este retraso fue debido a la muerte de su marido que, entre otras cosas, era quien se ocupaba de los temas económicos de la casa.
Según publicó The Guardian la mujer había presentado todos los años su declaración de impuestos en la fecha estipulada pero su situación cambió cuando en 2023 falleció su marido. Entonces se vio obligada a vender el despacho fiscal donde trabajaba su esposo lo que puso más problemas a que ella sola pudiera llevar a cabo sus obligaciones tributarias.
Después del fallecimiento, cuando le tocó presentar la declaración de la renta de 2025, la anciana lo hizo fuera de plazo. Su contable, Nathan Watt, solicitó a la Agencia Tributaria que se retirase la multa y explicó las circunstancias personales de la mujer. Pero le contestaron que no, como señala en la noticia.
El contable publicó la historia en LinkedIn
La historia de esta mujer se volvió viral cuando su contable contó la historia en una publicación en su red social LinkedIn. Llamó la atención de varias asociaciones profesionales del sector fiscal que se pusieron en contacto con él, llegando hasta el defensor del contribuyente en Australia.
Esta figura, llamada Tax Ombudsman es una autoridad pública independiente del Gobierno que se encarga de proteger los derechos de los contribuyentes ante posibles problemas con Hacienda. Se encarga de investigar gratis las quejas de los ciudadanos. Fue precisamente Ruth Owen quien intervino de manera directa poniéndose en contacto con Hacienda.
Así, la defensora del contribuyente reprochó a la Agencia Tributaria que no hubiera tenido en cuenta las circunstancias personales de la mujer. “No aprenderéis nunca de vuestros errores si no los ponemos de manifiesto”, señaló.
Hacienda pidió perdón y retiró la multa
Tras la repercusión mediática y en redes sociales que tuvo este caso, la Agencia Tributaria retiró la sanción y pidió perdón por el modo en que se había gestionado el expediente y por el lenguaje tosco que había empleado al dirigirse a esta anciana.
Reconoció que la comunicación no se había realizado de la manera conveniente teniendo en cuenta el mal momento personal por el que estaba pasando la contribuyente. La administración tributaria australiana destaca por su rigidez a la hora de cobrar los impuestos y sancionar a quienes no cumplen ni con el calendario ni con sus obligaciones.
La anciana debía pagar la sanción máxima
La multa que impusieron a la mujer era de 1.069 dólares, unos 988 euros. Esta es la máxima sanción que se impone en Australia a quienes presenten tarde la declaración de la renta. Este es el tope, que se consigue después de aumentar poco a poco el mínimo. Y esto puede pasar cuando hay retrasos considerables.
La historia de esta mujer de 97 años ha terminado con un comunicado de la administración pública tributaria pidiendo perdón pero también con un aviso que ha dejado la defensora del contribuyente. “No esperar a que el error administrativo salga a la luz, hay que corregirlo antes”.