El precio medio del oro baja esta vez y este miércoles 24 de junio se sitúa en los 115,66 euros por gramo de 24 quilates, lo que supone un descenso del 3,65%, en comparación con los 119,88 euros del pasado miércoles 17 de junio. Esto se traduce en que el gramo de oro de 24 quilates se paga hoy 4,22 euros más barato que el último miércoles. Se puede consultar el precio del oro al instante mediante el portal internacional especializado Exchange-Rates.
El oro sigue en caída libre, alcanzando precios ya de finales de 2025 y sin atisbo de mejoría, exceptuando alguna pequeña subida como la que tuvo lugar la semana pasada. Unos datos que responden seguramente a la apertura del estrecho de Ormuz tras el acuerdo de paz firmado entre Estados Unidos e Irán, que hacen que los inversores ya no tengan esa necesidad de acudir a un valor refugio.
El precio del oro hoy por gramo, onza y kilogramo
En comparación con el precio que tuvo el oro en el día de ayer se puede apreciar una bajada de algo más de 0,42 euros el gramo. Estos fueron los movimientos que registró el precio al contado del oro este miércoles 24 de junio antes de las 9 de la mañana:
- Precio del oro de 24 quilates por gramo: 115,66 euros, con una bajada de 0,42327 euros respecto al día anterior.
- Precio del oro de 24 quilates por onza: 3.597,58 euros con una bajada de 13,1651 euros respecto al día anterior
- Precio del oro de 24 quilates por kilogramo: 115.665 euros, con una bajada de 423,27 euros respecto al día anterior.
A pesar de que el oro no pasa por su mejor momento en comparación con estos meses atrás, el kilogramo de oro todavía está por encima de los 115.000 euros y la onza aún supera los 3.500 euros también.
El oro pierde impulso tras la reapertura del estrecho de Ormuz
El precio del oro ha mostrado una evolución irregular en las últimas semanas. Aunque en un primer momento repuntó por la incertidumbre geopolítica y el temor a una escalada en Oriente Medio, la reapertura del estrecho de Ormuz ha rebajado la tensión en los mercados y ha reducido parte de la demanda de activos refugio.
Este cambio ha afectado especialmente al petróleo, que cayó al aliviarse el riesgo sobre el suministro energético. En el caso del oro, el impacto ha sido diferente, ya que por un lado, pierde atractivo al disminuir el miedo geopolítico; por otro, la caída del petróleo puede moderar las expectativas de inflación y de tipos de interés, factores que suelen favorecer al metal precioso.
Por este motivo, el oro se mantiene en una fase de volatilidad, condicionado menos por Ormuz y más por la evolución del dólar, los mensajes de la Reserva Federal y las expectativas sobre los tipos de interés en Estados Unidos.