Vapear se ha convertido en un apoyo para aquellas personas que buscan dejar de lado su adicción al tabaco. Por eso, cada vez son más los que optan por el cigarrillo electrónico, que aunque no es inocuo, sirve como herramienta para abandonar el cigarrillo convencional. Aunque hay algunos profesionales de la medicina que han demostrado no estar de acuerdo como el cardiólogo Aurelio Rojas quien ha lanzado un mensaje alarmante a través de su red social Instagram. “Hay un riesgo elevado de infarto e ictus”.
En el vídeo insiste en la importancia de conocer el vapeo en profundidad antes de empezar, porque hay muchas cosas “que aún no sabemos”. Precisamente a esto ha querido dar respuesta el conocido médico Fernando Fernández Bueno, doctor en el Hospital Gómez Ulla de Madrid que además es el portavoz de la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo. Este experto posiciona el váper como un apoyo, una ayuda para dejar de fumar que cuenta con la particularidad de ser menos dañino que el cigarrillo convencional.
En una entrevista para El Español, Fernández Bueso es tajante. Los cigarrillos electrónicos son “seguros porque es el Ministerio de Sanidad el que los aprueba y el de Hacienda el que los comercializa, es todo una tremenda hipocresía: yo lo vendo, yo lo comercializo pero es muy malo… ¿dónde están los vapeadores enfermos?”
“En España llevamos ya 20 años de vapeo y se considera que ahora hay entre 50.000 o 60.000 vapeadores, pongamos que al 10% le ha hecho daño el vapeo, digo yo que en este tiempo tendríamos que haber tenido noticias de un daño asociado. Y nadie saca estos datos, ¿por qué? Porque no existen”.
El pulmón de las palomitas, como mensaje sanitario descontextualizado
Rojas hace referencia en su vídeo a la enfermedad de ‘pulmón de palomitas’, una dolencia que afecta a los alveolos pulmonares, complicando la capacidad del organismo para el intercambio de gases. “Es una enfermedad grave que con frecuencia requiere hospitalización y que puede provocar la muerte”, asegura con contundencia.
Pero los estudios dicen lo contrario y varios expertos sanitarios así como organismos tan conocidos como el National Health Service (NHS) de Reino Unido ya se han pronunciado al respecto. No sólo han descartado que el vapeo regulado esté unido al ‘pulmón de palomitas’ sino que sitúan a los cigarrillos electrónicos como una herramienta eficaz para dejar el tabaco. Como aparece en varios informes, “vapear es menos perjudicial que fumar” ofreciendo mejores resultados si se compara con otros métodos tradicionales para abandonar la nicotina en fumadores adultos.
El daño no está en la nicotina, sino en la combustión
Los estudios se basan en un enfoque clave, que el daño no reside en la nicotina sino en la combustión del tabaco que es responsable de la mayoría de sustancias tóxicas que provocan enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer. Por eso la sustitución del cigarrillo tradicional por alternativas sin combustión debería ser tenida en cuenta para un contexto en el que se busca abandonar el tabaco.
Las autoridades francesas también reconocen que el vapeo juega un papel crucial en el abandono de los cigarrillos. Aunque aseguran que no es inocuo, el problema no está en el producto regulado, sino en la manipulación casera de los líquidos, pudiendo añadir alguna sustancia nociva o peligrosa.
Por ejemplo, en Estados Unidos en el año 2019 hubo algunos episodios de lesiones pulmonares que generaron alarma vinculados a cartuchos con THC adquiridos en canales no regulados.
Nueva Zelanda se ha convertido, después de Suecia, en país ‘libre de humo’ con una política de reducción del tabaquismo a través del váper haciendo prácticamente imposible que un menor acceda a estos productos. Gracias a estas medidas también se previene el contrabando.