La UE cambia las normas y prohibirá a las grandes marcas destruir la ropa y el calzado que no consigan vender en sus tiendas

Entra en vigor la nueva medida europea que quiere frenar el consumismo y dar más importancia a la reutilización o el reciclaje de la ropa que sobra.

La UE cambia las normas y prohibirá a las grandes marcas destruir la ropa y el calzado que no consigan vender en sus tiendas |Envato
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Ver montañas de ropa que está prácticamente nueva tirada en la basura, simplemente porque ha pasado de temporada o porque se queda pequeña, es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado, debido a la sociedad en la que vivimos en la que se premia el consumismo por encima de todo.

Pues ahora Bruselas quiere que esto cambie y se ha propuesto frenar en la medida de lo posible con el enorme despilfarro y el daño ambiental que provoca la industria de la moda actual en casi cualquier parte del mundo. Y es que son muchas las firmas y empresas multinacionales del mundo de la moda las que prefieren triturar o quemar directamente su excedente de fábrica antes que rebajarlo de precio. Europa quiere empezar a penalizar o incluso prohibir esta práctica mediante una medida similar a otras que salieron en este 2026, como la de reducir los residuos plásticos y envases, que no buscan otra cosa que favorecer la economía circular y el reciclaje.

La medida se basa en prohibir destruir la ropa y el calzado no vendidos y entra en vigor con el apoyo del Reglamento sobre el Ecodiseño de Productos Sostenibles (ESPR), el cual busca proteger el valor de los recursos europeos y fomentar una economía más circular, como decíamos antes. Así lo ha asegurado un boletín informativo de la Comisión Europea, en el que se indica que desde este mismo momento las grandes firmas del sector textil tienen totalmente prohibido deshacerse de sus artículos sobrantes, mientras que las empresas de ropa medianas tendrán un plazo hasta 2030 para adaptarse al nuevo marco. 

Por lo tanto, esta nueva legislación va a restringir de forma estricta las actuaciones de las empresas de moda con el stock y lo que pueden hacer o no con el mismo, asegurando que "las empresas deben priorizar el mantenimiento de los productos en uso, ya sea vendiéndolos (incluso mediante descuentos o en mercados alternativos), donándolos a organizaciones benéficas [...] o preparándolos para su reutilización".

Un freno para las miles de toneladas de ropa que se destruye

Para entender por qué es tan importante este problema ecológico al que Bruselas quiere hacer frente, solo hay que observar las alarmantes cifras oficiales acerca de la ropa destruída o eliminada. Este modelo de producción masivo y de usar y tirar está destrozando la sostenibilidad del planeta. Según recoge el informe oficial, apoyándose en datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, "se estima que entre el 4 % y el 9 % de todos los productos textiles que se comercializan en Europa se destruyen antes de su uso", lo que en realidad se traduce en una cantidad de "entre 264.000 y 594.000 toneladas de textiles destruidos cada año".

Sin embargo la ley permite una serie de excepciones muy tasadas para aquellos casos donde no quede otro remedio comercial o sanitario que destruir el producto no vendido. El documento legal permite recurrir a la destrucción únicamente "en casos limitados, como cuando los artículos son inseguros o están dañados, son falsificados o infringen los derechos de propiedad intelectual"

Por otro lado, para evitar que algunas compañías intenten engañar aprovechando estas salvedades, estarán obligadas a guardar toda la documentación probatoria para posibles inspecciones. Con todo esto, si alguna marca decide ignorar la prohibición, las autoridades nacionales intervendrán ya que "verificarán el cumplimiento y podrán imponer multas por infracciones" que podrían ser muy duras.

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