La crisis habitacional que está viviendo España es de tal magnitud que llega a todas las edades, a casi todas las regiones y a personas con todo tipo de trabajos. Y es que no es para menos, ya que el precio de la vivienda no para de subir, así como el del alquiler, especialmente en las zonas costeras.
Esto hace que muchos trabajadores tengan que buscar alternativas para vivir cada vez más drásticas. Por eso ya parece normal ver como un profesor tiene que vivir en una caravana o como una familia lo deja todo para irse a vivir al bosque. Uno de estos casos particulares es el de Ángel González, un malagueño de 54 años que no encuentra vivienda asequible en Málaga, lo que le ha llevado a vivir en una vieja caravana a pesar de que tiene trabajo estable en la construcción.
De no tener trabajo a no tener donde vivir
Ángel ha vivido de todo, desde no tener trabajo por la enorme crisis que vivió el sector de la construcción en España después de 2010 hasta no tener donde vivir por la crisis de vivienda que se está viviendo actualmente. Allá por el año 2012, cuando España alcanzaba los niveles de paro más preocupantes de su historia, la falta de ingresos dejó parado su proyecto por completo. Sin recursos económicos para poder pagar las cuotas de un piso de toda la vida, este albañil tuvo que tomar la decisión de mudarse a un vehículo vivienda.
Actualmente, su situación laboral mejoró tras conseguir un empleo estable como albañil, pero debido al bajo sueldo que tiene no puede pagarse un piso, y más en una ciudad como Málaga, en la que el precio del metro cuadrado está en 3.784 euros, según un reciente informe de Idealista.
Convertido en el portavoz de los afectados del campamento donde se asienta con otras personas que también viven en caravana o similares, el andaluz lamentó la dura realidad que está viviendo en unas recientes declaraciones concedidas al diario El País. "Soy mileurista. ¿Qué piso voy a pagar con ese dinero?", dijo el trabajador con impotencia, dejando claro que un sueldo como el suyo no sirve de ninguna manera para pagar los alquileres abusivos de una ciudad como Málaga.
Amenaza de desalojo por presuntas condiciones de insalubridad
Y ahora no solo no consiguen encontrar una solución a su precariedad, sino que además este albañil y sus vecinos de asentamiento ahora tendrán un futuro peor, ya que el Ayuntamiento de Málaga anunció que quiere impedir el acceso con vehículos a la parcela donde viven él y más de cien personas. Según detalló el propio consistorio en un comunicado oficial, la medida de cierre surgió "a petición de las asociaciones de vecinos de Sacaba y Parque Litoral, y en colaboración con la propiedad del suelo".
Las autoridades locales justificaron este desalojo enumerando múltiples conflictos de convivencia en la zona. El gobierno municipal denunció problemas que afectan directamente al entorno natural y urbano, tales como "el vertido de aguas residuales en los canales de pluviales que desembocan en el mar, la acumulación de basura y enseres en los márgenes de los caminos", además de la presencia de hogueras nocturnas que elevan drásticamente el riesgo de incendio.
Por lo que, tras recibir el aviso directo de la Policía Local para retirar los vehículos como paso previo al cierre de la parcela, Ángel y el resto de familias corren el grave riesgo de perder el único techo que sus precarios ingresos les permiten mantener hoy en día.