El sector tabaquero extremeño ha pasado por la lupa. La primera fase del programa Cultivadores Digitales, impulsado por Philip Morris España junto al Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), ha completado el diagnóstico digital de 45 explotaciones tabaqueras de la región y devuelve una radiografía con dos planos. El punto de partida es modesto. La predisposición al cambio, masiva.
Hasta el 98% de los agricultores estaría dispuesto a invertir en soluciones digitales si las condiciones acompañan, según los datos recogidos en Talayuela, donde se ha presentado el informe. El coste de la inversión inicial figura como el principal freno identificado.
A día de hoy, el 72% de las explotaciones reconoce estar en una fase inicial de digitalización y solo un 9% alcanza niveles avanzados. El móvil ya forma parte del día a día para tareas básicas, consultar el tiempo, hablar con proveedores o leer información agronómica. Las herramientas para planificar el riego, gestionar la fertilización o analizar datos, en cambio, siguen siendo una asignatura pendiente.
El informe también dibuja el perfil del cultivador. Un 70% de los agricultores tiene menos de 44 años, un dato que el programa interpreta como palanca para asegurar la continuidad del cultivo y la fijación de empleo en las comarcas tabaqueras de Extremadura. Existe además una relación positiva entre el tamaño de la finca y el grado de digitalización, ya que las explotaciones de mayor superficie incorporan tecnología con mayor frecuencia.
El software especializado tiene presencia residual. El uso del GPS agrícola alcanza al 32% de las fincas, casi siempre asociado a maquinaria con sistemas de guiado o autoguiado. Los drones agrícolas se concentran en las explotaciones más grandes y todavía son minoritarios.
Riego y fertilización, las prioridades
Preguntados por dónde puede aportar más valor la tecnología, los cultivadores tienen las ideas claras. Un 91% señala la gestión del riego y la fertilización, seguida del control de plagas y enfermedades (59%) y la optimización de la cosecha (43%).
La formación aparece como cuello de botella. El 77% de los agricultores no ha recibido formación específica en herramientas digitales aplicadas a la agricultura. A esa carencia se suman la falta de apoyo técnico especializado, las dificultades de conectividad en determinadas zonas y la propia inversión inicial.
Para responder a estas necesidades, Philip Morris España y CICYTEX han diseñado un programa formativo, ya impartido a los participantes, articulado en tres módulos: digitalización básica y toma de decisiones en riego, fertirrigación basada en datos y optimización de insumos, e integración digital avanzada y rentabilidad.
"La transformación digital del sector agrario es una oportunidad para avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles", afirma Cesare Trippella, director de cadena de valor y de relaciones externas de Philip Morris para Europa. El directivo enmarca la iniciativa en el compromiso de la compañía con la región, donde invierte alrededor de 33 millones de euros al año, y la presenta como herramienta para atraer a las nuevas generaciones al medio rural y favorecer el relevo generacional.
Esta primera edición del proyecto nace con vocación de continuidad para acompañar al sector tabaquero extremeño en su proceso de digitalización a largo plazo.