La ley, especialmente en cuanto a derechos laborales se refiere, no es igual para los trabajadores autónomos que para los asalariados. Por ello, en situaciones comunes como una baja médica, suelen surgir dudas. El abogado laboralista Pablo Ródenas ha aclarado una de ellas, explicando qué pueden hacer los trabajadores por cuenta propia cuando la Seguridad Social les ha dado el alta médica pero no están en condiciones para volver a trabajar.
“Muchos autónomos creen que si el INSS les da el alta, no les queda otra opción que volver a trabajar. Y no siempre es así”, comienza advirtiendo. El abogado explica que, lo primero que hay que saber, es que como autónomo la situación es diferente respecto a la de un trabajador por cuenta ajena. “No tienes una empresa que pueda adaptarte el puesto, recolocarte o concederte vacaciones”, señala.
Tampoco existe un servicio de prevención que emita un informe de aptitud o se pueden acoger a las vacaciones para contar con cierto margen hasta que se aclara su situación, por lo que parece que quedan en un ‘limbo’. Por ello, Ródenas indica que lo más importante es “documentar correctamente tu situación”, asegurando “si realmente no estás en condiciones de trabajar, existen varias alternativas que conviene valorar”.
Qué hacer si eres autónomo y no puedes trabajar pero el INSS te da el alta médica
El primer paso, según el abogado, es acudir de nuevo al médico para estudiar si existe una nueva situación de incapacidad temporal por una patología distinta, “siempre que exista una causa médica real y acreditada”.
En segundo lugar, recomienda recopilar toda la documentación posible “que demuestre cómo tus limitaciones afectan a tu actividad profesional”. El tercer y último paso es, en caso de optar a una incapacidad permanente, “seguir actualizando todos los informes médicos y pruebas diagnósticas que tengas”.
Aquí, señala, “viene lo más importante”. “Como autónomo no basta con demostrar que estás enfermo. Debes demostrar que las funciones esenciales de tu actividad profesional son incompatibles con tu estado de salud. No es lo mismo ser abogado, fontanero, taxista, fisioterapeuta o transportista”, avisa.
En este sentido, agrega que si bien la enfermedad puede ser la misma, las exigencias profesionales pueden ser “completamente distintas” según la profesión que desempeñes. Por ello, pide estudiar cada caso y ver si se puede iniciar una nueva baja, o bien se pueden añadir nuevos informes médicos con los que revalorar la situación o acceder a una incapacidad permanente.
“Recuerda algo, que el INSS te dé el alta no significa necesariamente que estés en condiciones reales de volver a trabajar”, concluye.