¿Quién no conoce a Leo Messi? Sin duda, es uno de los mejores futbolistas de la historia y que más títulos ha conseguido tanto con el F.C. Barcelona como con la Selección Argentina. Pero no todo es bueno para un futbolista tan mediático como él, ya que compaginar su popularidad con la vida en familia junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos no es sencillo. De ahí que busque lugares escondidos o lejos de los medios donde disfrutar con su familia sin tener que estar continuamente pendiente de las cámaras.
Con su traslado a los Estados Unidos tras fichar por el Inter de Miami, su rutina ha cambiado bastante si se compara con su día a día en la ciudad condal. A pesar de la distancia y de los nuevos proyectos en tierras americanas, el futbolista sigue necesitando un espacio propio en España donde desconectar de verdad y bajarse de la vorágine mediática cuando regresa a Europa. Y es que, tras toda una vida ligada a la costa catalana, la familia decidió conservar esta propiedad como segunda residencia, un auténtico pilar fundamental para su núcleo duro que ha visto crecer a los pequeños de la casa.
Este rincón exclusivo no se encuentra en una isla paradisíaca ni en un destino remoto, sino en el municipio costero de Castelldefels, a tan solo veinte minutos en coche de Barcelona. Así es como la exclusiva urbanización Bellamar, situada en una colina con impresionantes vistas al mar y resguardada por la ladera del Parque Natural del Garraf, se convirtió en el escondite predilecto de la familia desde el año 2009. Por otro lado, la logística del lugar resulta idónea para perfiles de su nivel, ya que permite combinar un aislamiento vecinal excelente con una conexión sumamente rápida hacia la ciudad condal gracias al acceso directo por la C-31.
Un palacete contemporáneo diseñado para blindar la intimidad
Al principio eligió este lugar para vivir como residencia habitual mientras vivía en Barcelona, más que como destino de vacaciones o de descanso, pero con el tiempo y su mudanza a París y posteriormente a Miami, convirtieron esta residencia en un refugio temporal para pasar sus días de descanso. Al final creó una villa espectacular que hoy en día supera los 10.000 metros cuadrados de parcela. Con la idea de sentirse más protegidos y lejos de las cámaras, la pareja fue comprando de forma progresiva varios terrenos que estaban pegados. Entre las operaciones más comentadas de aquella época destaca la compra de la casa de un vecino por cerca de un millón de euros, algo que solo hicieron para ganar aún más tranquilidad y paz, lejos de ruidos molestos.
La vivienda principal, que ahora vale más de 10 millones de euros tras todas las mejoras que le han ido haciendo y por la revalorización de la zona, está orientada a un diseño moderno y minimalista donde la luz natural es la clave en toda su extensión e interiores. Dentro destaca sobre todo una decoración elegante con tonos neutros y materiales naturales, sacando lo mejor de cada rincón.
Asimismo, la casa cuenta con estancias como una biblioteca, una sala de estudio y zonas de juegos interiores. Para completar este ambiente de confort, el inmueble dispone de unas completas instalaciones de bienestar muy similares a las de un balneario propio, incluyendo un spa privado, un gimnasio y una piscina climatizada.
Un oasis exterior pensado para el deporte y al ocio familiar
En la parte exterior, la finca se convierte en un auténtico oasis verde que saca el máximo partido al clima mediterráneo y permite un estilo de vida sumamente saludable. Además de un extenso jardín rodeado de áreas chill out con sofás balineses para el descanso, los Messi disponen de una gran piscina exterior con un amplio solárium y zonas de juegos infantiles.
Como no podía ser de otra manera para un deportista de su nivel, la inversión de seis millones de euros en reformas incluyó instalaciones deportivas privadas excepcionales, destacando una pista de pádel y su propio campo de fútbol privado donde entrenar o jugar de manera distendida sin salir de casa.
Si algo destaca de aquella zona es que siempre hay tranquilidad y así los famosos no tienen que irse muy lejos de Barcelona para estar lejos de los focos. En este exclusivo barrio residencial no existen comercios, restaurantes ni cafeterías, por lo que así no tienen apenas ruidos ni disturbios de ningún tipo. Solo de vez en cuando pasa algún coche de alta gama, mientras la Policía Local asegura la zona dando vueltas por allí continuamente
Este clima pacífico ha hecho que muchos compañeros de profesión, como Luis Suárez, Marc-André ter Stegen o Robert Lewandowski, también escogieran esta colina para fijar sus residencias habituales durante sus etapas en el club azulgrana. De este modo, Castelldefels continúa siendo el sitio ideal donde la leyenda del deporte se despoja de la camiseta de fútbol para disfrutar del tiempo de calidad junto a los suyos, rodeado de una belleza serena e inalterable.