Los graduados universitarios están encontrando grandes dificultades para encontrar trabajo. Y ya no solo de lo suyo, sino de cualquier empleo. Es un problema global que pone a debate una serie de preguntas: ¿la inteligencia artificial está sustituyendo carreras técnicas? ¿Solo tiene futuro los oficios? O, ¿están los jóvenes menos preparados?
Sobre esto último, Tom Gilmartin, fundador de Gilmartin Career Launch Coaching, considera que no. Este coach laboral trabaja con estudiantes universitarios y, basándose en su experiencia, considera que ocurre todo lo contrario: son la generación más preparada.
“Hace un par de años, vi cómo tres estudiantes de la USC presentaban una experiencia de realidad virtual totalmente inmersiva cuya producción le habría llevado a mi equipo de Meta entre dos y tres meses y unos 200.000 dólares. A ellos les llevó menos de dos semanas. Y sin ningún coste. Me quedé con la boca abierta”, cuenta en primera persona para ‘Business Insider’.
Gilmartin sabe de lo que habla y es que, en aquel momento, era director creativo global en Meta y le pidieron que evaluara un proyecto de estudiantes. Eso cambió su forma de ver la Generación Z, a la que considera muy talentosa, asegurando que “redefinen las expectativas” una y otra vez.
“Es la promoción de graduados con más talento técnico, pero no se está difundiendo”
Este experto indica que, gracias a su labor de coaching, puede ver “lo que la mayoría de los responsables de contratación de las empresas no ven desde sus escritorios, lejos de los campus universitarios”. En este sentido, asegura que la actual “es la promoción de graduados con más talento técnico” pero que, por alguna razón, “esto no se está difundiendo”.
Uno de los motivos cree que es por el revuelo que está causando la Inteligencia Artificial. Son constantes las noticias de empresas, tanto grandes corporaciones como medianas, que están reduciendo sus plantillas por la IA. Hablamos de miles y miles de puestos de trabajo. Sobre esto, entiende el atractivo de la IA: “Los márgenes se disparan, los ingresos aumentan, la productividad se acelera, los directivos se sienten a la vanguardia, y los inversores dan su visto bueno”.
Pero, para él, falta una parte fundamental de la historia: los profesionales que están buscando trabajo. Así, indica que el talento joven está perdiendo la confianza e ilusión, con el mensaje constante de que se están quedando atrás.
Las empresas que sustituyan a trabajadores por la IA perderán eficacia y el elemento humano
Tom Gilmartin considera que los jóvenes de generaciones anteriores entraban en el mercado laboral con puestos donde el nivel de exigencia era bajo. Tenías más tiempo para aprender y no te exigían objetivos desde el primer día. Ahora, cree que es diferente. Primero, porque los graduados salen ya con años de experiencia en prácticas. Y, segundo, porque tienen acceso a herramientas e instalaciones al nivel de Silicon Valley.
“Para mí está claro: la IA no debería ser su mayor amenaza. Para muchos, es su compañero de juegos más productivo. Me he dado cuenta de que forman un dúo dinámico”, señala en el citado medio.
Por último, quiere señalar que, si se analiza la carrera profesional de la mayoría de trabajadores, en los momentos decisivos siempre habrá una persona detrás. Para él, esos momentos humanos “son los que construyen la cultura de una empresa y forjan las carreras profesionales”.
Por ello, indica que, a su juicio, las empresas que sustituyan los puestos de nivel inicial por IA “no solo perderán eficiencia cuando el modelo se equivoque. También perderán el elemento humano”. Sobre esto, añade que “perderán a su próxima generación de líderes, que crecen dentro de sus paredes, aprenden de sus errores, dan vida a sus valores y los llevan adelante”.
En este sentido, concluye que las empresas que sí apuesten por esta generación se llevarán algo que la Inteligencia Artificial nunca podrá reemplazar: “el mejor talento, con una emoción genuina”, que les hace “dedicarse de todo corazón a la misión de su empresa”.