Conforme vamos creciendo, aumenta la presión por encontrar aquello a lo que nos vamos a dedicar. Tanto si decidimos realizar estudios superiores como si no. Ahora, no siempre se siente una vocación propiamente dicha y muchas personas, especialmente jóvenes, se encuentran con la incertidumbre de no saber en qué trabajar o cómo desarrollarse profesionalmente.
Una situación para la que Mario Alonso Puig tiene una solución. El famoso doctor, especialista en cirugía general y del aparato digestivo durante 26 años en hospitales de Estados Unidos y de España, decidió a partir de 2002 a investigar sobre cómo desplegar el potencial humano, especialmente en momentos de desafío, incertidumbre y cambio.
En una entrevista para el pódcast de ‘Nude Project’, explicó los tres pasos para, en caso de encontrarse en la situación anterior, descubrir cuál es nuestra pasión profesional. El primero de ellos, a priori, parece simple: “Tienes que buscar algo que se te dé muy bien”, señalando que “es muy raro que se te dé muy bien y no te guste practicarlo”. Así, el primer paso sería buscar esa afición, materia o disciplina que se nos da bien.
Los siguientes pasos para encontrar nuestra profesión
El segundo consejo que da Puig es asegurarnos de que “eso ayuda a las personas”. “Si solo piensas en ti, eso no te va a movilizar. Tienes que buscar algo que ayude a las personas”, aclara.
El tercer y último paso consiste en hacernos una sencilla pregunta: “Aunque empecemos poco a poco, ¿me pueden pagar por esto?”. El médico reconoce que, en ocasiones, puede no estar claro si podemos monetizar esa afición o práctica. Ante esto, explica que debemos comenzar igualmente a desarrollar y ver si conseguimos que alguien nos pague por ello.
“Tienes que tener las tres cosas porque vivimos en un mundo donde también tienes que vivir físicamente”, aclara. Antes de concluir, advierte de que hay una circunstancia por la que todos han de atravesar, que no es otra que la incertidumbre: “Te vas a tener que enfrentar con algo que no nos gusta ninguno. Te vas a tener que enfrentar con una sensación que es el vértigo”, avisa, añadiendo de que en ningún caso debemos dejarnos llevar por esa voz del miedo y seguir apostando por aquello en lo que somos buenos.