La Organización Internacional del Trabajo es clara con aquellos trabajos que se llevan a cabo estando todo el tiempo de pie y es que en estos casos el empleado tiene el derecho a sentarse y realizar descansos con el fin de evitar problemas de salud.
Pues a pesar de que este organismo lo deja bien claro, todavía se dan casos en los que un derecho tan fundamental como el de realizar pausas y tener un asiento disponible cuando el trabajo es de pie no se cumple o no como debería.
Es lo que ha pasado en un comercio donde el gerente decidió prohibir a los empleados sentarse mientras trabajaban, argumentando que debían transmitir una “imagen profesional” a los clientes, según se ha relatado en redes sociales.
Pero los empleados no se quedaron de brazos cruzados y decidieron acudir al reglamento interno de la empresa, que permitía realizar pausas en casos de fatiga física. Así, comenzaron a solicitar muchos descansos con motivo de que tenían cansancio por estar de pie durante mucho tiempo.
Las paradas durante la jornada laboral se multiplicaron y el funcionamiento de la empresa cambió. Tuvo que intervenir recursos humanos, modificando la medida y devolviendo las sillas donde estaban en pocos días.
Lo consiguieron gracias a la presión de los trabajadores, que solo reclamaban su derecho. Y es que más allá de lo ocurrido, el caso es un ejemplo más de un tema que siempre genera debate en el sector del comercio o la hostelería, que no es otro que el de la obligación de tener que estar de pie todo el tiempo para atender al público.
En España la ley no tiene una norma concreta que hable del derecho a sentarse o no en los trabajos, aunque sí existe un apartado en la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga al empleador a dar unas condiciones seguras a sus trabajadores y a evitar la fatiga de estos.
Eso en el caso de España, si miramos fuera de nuestro país, la Organización Internacional del Trabajo es clara al indicar que cuando el trabajo se realice de pie, el empleado debe tener acceso a asientos y a poder realizar descansos para evitar problemas de salud.
Esta es la “Ley de la Silla”, en la que la OIT advierte que es necesario habilitar al trabajador un asiento o pausas periódicas para que este no tenga futuros problemas de salud cuando su profesión requiera estar de pie mucho tiempo.