Los sindicatos mayoritarios en representación laboral y materia de empleo en España, CCOO y UGT, han presentado este martes una serie de propuestas de cara a los próximos meses con las que pretenden esforzarse en pos de mejorar la situación de miles de trabajadores en toda España. Entre las principales iniciativas que incluye su agenda para los próximos meses destaca sobre todo el endurecimiento del despido y la limitación del uso del contrato a tiempo parcial. Las organizaciones sindicales quieren sobre todo cortar por lo sano la enorme cantidad de despidos en periodo de prueba que se producen a día de hoy en las empresas, pidiendo una justificación "rigurosa" del mismo en caso de que se produzca.
Ambas organizaciones van a trasladar estas medidas a la mesa de diálogo social con el Ministerio de Trabajo, en un contexto de revisión de las reglas laborales con temas tan importantes sobre la mesa como el control del registro horario y con Europea metiendo presión para reforzar la protección de los trabajadores.
La batería de medidas, presentada por el secretario confederal de Acción Sindical de CCOO, Javier Pacheco, y el vicesecretario general de UGT, Fernando Luján, se estructura en 4 grandes bloques: despido, contratación parcial, vivienda y fortalecimiento del diálogo social.
Aumento de las indemnizaciones por despido
En materia de despido, los sindicatos plantean un cambio de enfoque que lo convierta en una medida “disuasoria”. Entre sus propuestas están subir las indemnizaciones por despido improcedente, que actualmente se sitúan en 33 días por año trabajado, hacia niveles que podrían partir de los 45 días, en línea con el modelo previo a la reforma laboral de 2012. No obstante, evitan fijar una cifra cerrada y defienden que las compensaciones sean “reparadoras” y adaptadas al daño causado, siguiendo los criterios del Comité Europeo de Derechos Sociales.
Además, reclaman recuperar los salarios de tramitación, que son aquellos que se dejan de percibir durante el proceso judicial, así como reforzar el control sobre el despido en periodo de prueba, exigiendo una justificación más adecuada y contundente para evitar su uso fraudulento. También proponen que, en caso de despido improcedente, sea el trabajador quien tenga la potestad de decidir sobre la readmisión cuando así lo determine un juez.
Menos horas complementarias
Otra de las líneas clave es la regulación del contrato a tiempo parcial. CCOO y UGT consideran que este tipo de contrato debe ser excepcional y estar debidamente justificado, situando el contrato indefinido a tiempo completo como referencia. Para ello, plantean limitar el uso de horas complementarias, que normalmente se utilizan para ampliar jornadas de forma irregular, y consolidarlas en el contrato cuando se utilicen de manera recurrente.
La propuesta también introduce medidas para mejorar la estabilidad laboral, como dar prioridad a los trabajadores a tiempo parcial en el acceso a vacantes a jornada completa dentro de la empresa.
En paralelo, los sindicatos plantean reforzar institucionalmente el diálogo social mediante una ley que regule la negociación colectiva y garantice su financiación, evitando depender de decisiones políticas coyunturales. Entre las ideas figura la creación de un Consejo de Diálogo Social encabezado por el presidente del Gobierno, con participación de sindicatos y organizaciones empresariales.
Fondo público para vivienda asequible
El documento incorpora también propuestas en materia de vivienda, uno de los ejes emergentes del debate social. CCOO y UGT abogan por reformular el reparto competencial para evitar bloqueos autonómicos en la aplicación de la ley de vivienda y plantean la creación de un fondo público que permita construir entre 50.000 y 100.000 viviendas asequibles al año.
Las propuestas sindicales se producen en un momento de reactivación del debate sobre la protección laboral en Europa, donde organismos internacionales han cuestionado la suficiencia de las indemnizaciones españolas. El planteamiento de CCOO y UGT busca, en este contexto, reequilibrar las relaciones laborales y reforzar la seguridad de los trabajadores en un mercado marcado por la temporalidad y la parcialidad estructural.