Jubilarse antes de los 40 años puede parecer un objetivo imposible para la mayoría de los trabajadores, especialmente en España, donde dejar el trabajo a esa edad no da derecho a una pensión pública. La jubilación anticipada voluntaria solo permite adelantar la jubilación un máximo de dos años respecto a la edad ordinaria y exige cumplir determinados periodos de cotización.
Sin embargo, algunas personas han conseguido abandonar el mercado laboral varias décadas antes de la edad ordinaria de retiro mediante una estrategia basada en el ahorro extremo, la inversión y la reducción casi total de los gastos prescindibles. Este modelo se conoce como FIRE, siglas en inglés de Financial Independence, Retire Early, que significa independencia financiera y jubilación anticipada.
Este movimiento consiste en acumular durante los años de trabajo una cantidad de dinero suficiente para vivir de las rentas generadas por sus inversiones, sin depender de una nómina. Uno de los casos más conocidos es el de Alan y Katie Donegan, una pareja británica que logró dejar de trabajar cuando él tenía 40 años y ella, 35. Para conseguirlo, reunieron un patrimonio cercano al millón de libras después de varios años de ahorro intensivo, unos 1,17 millones de euros al cambio.
Durante ese periodo, la pareja redujo al mínimo sus gastos cotidianos. En invierno evitaba encender la calefacción de su casa, situada en el sur de Inglaterra, y utilizaba varias capas de ropa y bolsas de agua caliente para combatir el frío. “Lo convertimos en un juego. No era sufrimiento, era una estrategia”, explica Alan en declaraciones recogidas por la BBC.
Ahorrar incluso en los gastos más pequeños
La filosofía FIRE exige revisar prácticamente todas las decisiones de consumo. Los Donegan apenas pedían comida a domicilio y llevaban al trabajo el almuerzo preparado en casa para no gastar dinero en comer fuera. Según sus cálculos, esta costumbre les permitió ahorrar alrededor de 40.000 libras en diez años, equivalente a 46.700 euros aproximadamente.
También cargaban sus teléfonos móviles fuera de casa y recogían cupones de descuento que otros clientes habían tirado a la basura en los supermercados. Sin embargo, el ahorro no fue el único factor que hizo posible su jubilación anticipada, ya que la pareja tenía unos ingresos muy superiores a los de gran parte de la población.
En 2014, Alan ganaba unas 63.000 libras anuales (73.662 euros) gracias a un negocio de formación y asesoramiento personal. Katie, que trabajaba como actuaria en una empresa financiera, ganaba alrededor de 58.000 libras al año (67.816 euros). Y una parte de esos ingresos lo destinaban a inversiones. “Cada libra que invertíamos era un paso más hacia la vida que queríamos”, señala Katie.
Altos ingresos, pocos gastos e inversión a largo plazo
El movimiento FIRE ha ganado popularidad durante los últimos años a través de redes sociales, blogs especializados y foros de internet. Su comunidad en Reddit reúne a cerca de un millón de usuarios interesados en estrategias de ahorro, inversión e independencia económica.
La fórmula parece sencilla: gastar menos de lo que se gana, invertir la diferencia y mantener las inversiones durante un periodo prolongado. En la práctica, sin embargo, requiere unos ingresos suficientes, una elevada capacidad de ahorro y una disciplina financiera difícil de mantener durante años.
Por qué el movimiento FIRE es difícil de aplicar en España
Aunque este movimiento ha ganado visibilidad en los últimos años, el contexto económico hace que retirarse antes de los 40 años sea inalcanzable para la gran mayoría de los trabajadores. El aumento del precio de la vivienda, los alquileres, la alimentación y otros gastos básicos limita la cantidad de dinero que una familia puede guardar cada mes para invertir.
Además, dejar de trabajar a los 40 años no significa jubilarse legalmente ni comenzar a cobrar una pensión pública. En España, quienes abandonan el mercado laboral a esa edad deben mantenerse exclusivamente con sus ahorros, inversiones u otras fuentes de ingresos hasta cumplir los requisitos de acceso a la pensión de la Seguridad Social.
La jubilación anticipada voluntaria solo permite adelantar el retiro hasta dos años respecto a la edad ordinaria y exige, con carácter general, haber cotizado al menos 35 años. También se aplican coeficientes reductores que disminuyen la cuantía de la pensión en función del tiempo de adelanto y de los años cotizados.
Por este motivo, seguir el modelo FIRE en España requiere una planificación muy cuidadosa. Una persona que deje su empleo a los 40 años no solo tiene que calcular cuánto necesita para cubrir sus gastos durante décadas, sino también tener en cuenta la inflación, las posibles pérdidas en las inversiones, los imprevistos y el impacto de pasar tantos años sin cotizar.