El presidente de Covirán, José Antonio Benito, ha señalado recientemente la importancia de la humildad en el liderazgo y el compromiso de no olvidar los orígenes profesionales. En su caso, comenzó trabajando en la tienda familiar de ultramarinos y actualmente dirige la cooperativa, que factura unos 700 millones de euros y cuya red de supermercados alcanza unas ventas totales en caja de 1.843 millones, empleando a más de 15.000 personas.
En su entrevista para el pódcast ‘Corbatas fuera’, sorprendió al revelar que seguía trabajando como cajero algunos domingos, contando con dos tiendas en Toledo: “Aunque soy el presidente de Covirán, un domingo sí, uno no, voy a trabajar a la tienda. Me pongo de cajero”. Lo hace para que su hermana pueda descansar también.
“No se me caen los anillos. Vuelvo a lo que soy yo. Lo que no tiene que hacer uno nunca es perder la perspectiva de lo que eres ni de dónde vienes, porque entonces dejas de ser tú”, afirma, aun reconociendo que hay cosas que ya ha perdido, como cuando le preguntan por productos específicos.
“Ese tacto sí lo he perdido, pero por ejemplo el cambio de precio, los pagos de la semana, todo eso lo sigo haciendo yo. Me conecto por las noches cuando puedo, tengo mucha tarea”, añade. En la entrevista, también explica cómo funciona el negocio de los supermercados, cuál es el margen real de una tienda y aborda el polémico debate del precio de los alimentos.
El sacrificio de trabajar “363 días al año”
De sus inicios, resalta el sacrificio de trabajar “363 días al año”, todos menos el 25 de diciembre y el 1 de enero. “No teníamos suplentes ni teníamos a nadie. En la empresa se empieza sufriendo, trabajando mucho hasta que consigues organizarte”, revela.
Antes de unirse a Covirán, probó otras cooperativas, y una vez ya en ella, pasó primero a formar parte del Consejo Rector, le nombraron vicepresidente y después ocupó la presidencia, tras la dimisión del anterior presidente. Así, pasó al frente de una cooperativa de 2.200 socios, o “jefes” como los llama él.
¿Sube el supermercado los precios? ¿Por qué se compra mucho más caro que lo que se vende en origen?
“¿Cómo puede ser que yo compre un aguacate a 4 euros y el agricultor lo ha vendido a 50 céntimos? ¿Dónde está? ¿Dónde se va ese dinero, esos 3 euros y medio?”, le preguntan al empresario, quien explica el tenso proceso de las subastas (“corridas”) de frutas y verduras, y cómo la cadena de suministro y los intermediarios encarecen el producto.
“Queremos a diario el producto fresco y eso eso es casi magia, de verdad, vale mucho dinero”, comienza explicando, para enumerar algunos de los factores de ese encarecimiento. El primero, el transporte: “no hay transportistas, eso para empezar. Cada día las empresas tienen más transportistas extranjeros, no hay españoles que quieran trabajar”.
Luego se encuentra la tensión de las subastas. Si esperas mucho, “te arriesgas a que se estén llevando todo lo bueno. Pero también si coges el primero, estás pagando un sobreprecio”, detalla. “En la tienda el margen es justo porque hay mucha competencia y somos al final los que estamos dando la cara a la calle”, añadiendo que “hay muchos intermediarios por medio” y “cuantos menos” haya, “mejor”.
En un plano más general, José Antonio Benito explica que los precios de los productos también suben por factores geopolíticos, el alto precio del gasoil, los problemas climáticos (como la escasez de aceite por el pedrisco) y la mencionada falta de transportistas en España.
En relación a esto, asegura que quienes menos ganan son los de las tiendas, afirmando que el margen, “todo limpio”, es de entre el 2 y 3%: “te las ves y te las deseas. Hablando en general. Tras matarte a trabajar todos los días del año”.