La Comisión Europea (CE) ha pedido a España que revise parte de sus beneficios fiscales, y que preste una atención especial al IVA reducido que se aplica a los servicios de restauración y alojamiento. Esta advertencia se produce un día más tarde de que avisara de la relajación de las medidas con las reglas de gasto para afrontar la crisis energética. La recomendación forma parte del Paquete de Primavera del Semestre Europeo que es el mecanismo con el que Bruselas evalúa cada año las políticas económicas y los presupuestos de los estados miembros.
El Ejecutivo sostiene que España presenta una de las brechas de recaudación más elevadas por IVA de la UE debido a los tipos reducidos y las exenciones tributarias. La Comisión ha destacado que en las categorías sujetas a tipos reducidos, los restaurantes y los servicios que ofrecen alojamiento sobresalen por su coste para las arcas públicas a pesar de tener un efecto “muy limitado”.
Simplificar el sistema tributario
Asegura que un uso más restringido de los tratamientos preferenciales va a ayudar a simplificar el sistema tributario. Ha basado estas conclusiones en entender que los ingresos que llegan de impuestos sobre el consumo y el medioambiente siguen por encima de la media comunitaria, tanto en el tanto por ciento del PIB como del total del dinero recaudado.
El peso de la tributación sobre el trabajo ha aumentado en los últimos 10 años. Y en medio de esta incertidumbre generada también por la inflación que provoca la guerra en Irán, han sostenidos que es necesario reforzar la sostenibilidad fiscal, con una merma en los beneficios fiscales reclamando una mejor evaluación y supervisión.
España necesita reforzar la sostenibilidad fiscal
Bruselas ha pedido a España que refuerce la sostenibilidad fiscal particularmente con una reducción de los beneficios fiscales al tiempo que pide que mejore el sistema de evaluación y supervisión de las ventajas tributarias.
Además, Europa está poniendo el foco durante los últimos meses en el IVA y en que se concentre en torno al 60% de los beneficios fiscales que existen en España destacando en particular los tipos reducidos que se aplican a hoteles y restaurantes por su alto impacto presupuestario y un limitado efecto retributivo, como destacan desde Europa Press.