Aprender a gestionar los ahorros se ha convertido en una necesidad más que en una recomendación para no perder poder adquisitivo, sobre todo en los tiempos que corren en los que el dinero cada se devalúa antes. Y es que la inflación no para de hacer que el dinero reduzca su valor, por lo que buscar alternativas rentables es casi una obligación para cualquier ciudadano a día de hoy.
Así, el economista Pablo Gil ha explicado en una reciente entrevista en el canal de YouTube The Wild Project la estrategia exacta que le ha recomendado a su hijo para invertir de cara a la jubilación sin tener que estar pendiente del mercado a diario.
Variar entre fondos indexados y activos reales
Tal y como detalla el especialista, el primer paso consiste en dividir el capital en diferentes bloques. El primero de ellos tiene que ser para la renta variable a través de fondos cotizados. "Búscate un ETF", recomienda, dejando claro que lo más idóneo según su visión es repartir la misma cantidad de dinero entre el mercado europeo, el estadounidense y los mercados emergentes.
Asimismo, el segundo bloque sería para destinar dinero a lo que él llama ‘activos reales’, que serían también activos refugios como el oro, por más que ahora esté bajando su valor. En base a esta idea, el economista aconseja comprar oro mediante un fondo con réplica física y también adquirir criptomonedas directamente en un mercado de intercambio. "Tienes que huir del dinero físico e irte al dinero real", subraya para justificar esta decisión. Encima, añade una tercera pata a la estrategia: la inversión inmobiliaria financiando a promotores, algo que se puede empezar a hacer aportando cantidades desde los 250 euros.
El poder del interés compuesto y la constancia
Pero si algo destaca de la metodología que plantea Gil es la automatización y el largo plazo. Para que la estrategia funcione, el experto dice que hay que acumular el ahorro y programar las compras cada pocos meses, dando igual cómo esté el precio en ese momento, para así ser constante en las inversiones.
Entonces, ahí es cuando entra en juego la ventaja de reinvertir los beneficios generados. Como él mismo afirma, "si tengo un 10% de retorno anual... el año siguiente tengo 1.100 y el año siguiente un 10% pero sobre 1.100, se lo sumo". Tanto en cuanto se mantenga esta disciplina a lo largo de los años, el crecimiento del dinero se vuelve exponencial, demostrando que empezar a invertir desde joven marca una diferencia vital.