Un jubilado de 74 años sin hijos ni planes de pensiones privados ha conseguido pasar de un sueldo de 13 euros la hora a una fortuna de más de tres millones de euros en el banco. “El Señor ha cuidado de mí”, reconoce en una carta que ha mandado a MarketWatch. Nunca ha estudiado en la universidad, lo que le hizo pensar que “no tengo talentos especiales”. Pero los años han demostrado lo contrario.
A pesar de no haber contado con educación ni asesoramiento financiero supo encontrar el modo de invertir su dinero. ¿El resultado? A su edad ya está cobrando la jubilación y junto a su mujer (70 años) forman un matrimonio sin deudas, con dos viviendas a su nombre y un alto nivel de ingresos en el que se suma el pago de la Seguridad Social americana y la rentabilidad que le dejan los inmuebles y sus planes de inversión.
“He vivido al día, sobre la marcha”, afirma durante la entrevista. Pero le ha costado trabajo. Poco a poco, ha ido engordando su cuenta de ahorro, con un primer sueldo que era de “apenas 13 euros la hora” pero que ha sabido manejar, generando un patrimonio de millones de dólares.
“No podía permitirme comprar una casa, ni siquiera para reformar”
Durante sus primeros años de trabajo los ingresos conjuntos de la pareja eran de 15.800 euros al año (17.000 dólares) y con eso, decidieron ir a una inmobiliaria para comprar su primera vivienda.
“Salimos riéndonos porque no encontramos nada que nos pudiéramos permitir, ni siquiera una casa para reformar”, recuerda. Entonces, el mismo agente que les atendió les presentó la oportunidad de comprar un edificio de 16 pisos en un barrio marginal. Aquello, aunque era arriesgado porque en aquellos momentos nadie quería vivir allí, “marcó el comienzo de mi nueva estrategia para hacer crecer el patrimonio”.
Visto el éxito, comenzaron un nuevo proyecto con el que no estaban los dos de acuerdo al principio. “Mi mujer odiaba esos edificios”, admite. Pero la estrategia empezó a dejarles dinero.
Pidieron la jubilación anticipada cuando tenían 1,47 millones de euros
El matrimonio explica en este medio digital que lo que definió su capacidad de ahorro es saber cómo controlar el gasto. “Siempre hemos vivido por debajo de lo que ganábamos” y afirma que “nunca hemos recurrido a instrumentos habituales de ahorro como los planes de pensiones privados”, que son muy populares en Estados Unidos.
Cuando contaban con 1,47 millones de euros en el banco, pidieron la jubilación anticipada. Él tenía 43 años y ella 39. “A día de hoy, podemos decir que nuestra situación financiera es la suma de ahorro y prudencia”.
Entre sus propiedades e inventario cuentan con dos viviendas valoradas en conjunto en 1 millón de euros, una de ellas alquilada por unos 2.800 euros al mes, una cartera de acciones aproximadamente de 1,56 millones de euros, ahorros en efectivo e ingresos anuales de 36.700 euros procedentes de la pensión, además de otras prestaciones públicas.
“A veces me pregunto si tendremos suficiente para el resto de nuestras vidas”, admite. Ahora piensa vender la vivienda en alquiler y mantener una estrategia de ahorro.
Un asesor financiero responde: “eres un ejemplo”
La historia de este jubilado de 74 años y su mujer ha sido analizada por un experto en finanzas que ha destacado que “es un ejemplo de espíritu incansable, el Señor te ha ayudado sí, pero porque siempre respalda a quienes se ayudan a sí mismos, y vosotros lo habéis hecho”.
La exposición a la bolsa, que es el 39% del total es “adecuada” pero encuentra preocupante que “el 36% del patrimonio permanece en efectivo y está perdiendo valor con el tiempo”.
Pese a esto “no os podéis quedar sin dinero, incluso pensando como un conservador ya que tenéis margen suficiente, con este capital podéis llegar de sobra hasta los 100 años”.

