Las 10 líneas de financiación para autónomos con discapacidad en 2023

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, la Fundación Once explica cuáles son las 10 vías de financiación más recurrentes para los autónomos con minusvalía en 2023.

Las 10 líneas de financiación para autónomos con discapacidad en 2023
Trabajador autónomo con discapacidad
Isabel Gómez

Todos los trabajadores autónomos con discapacidad que coticen en el RETA de la Seguridad Social y que emprendan en un nuevo negocio deben conocer cuáles son las líneas de financiación más rentables para crecer económicamente en su actividad laboral, algo de lo que se ha encargado la Fundación ONCE con motivo del  ‘Día Internacional de las Personas con Discapacidad’ hoy, 3 de diciembre.

También es necesario saber cuáles son sus desventajas para así elegir la que mejor se adapte a ellos, como se verá más adelante. Un error de cálculo puede ser perjudicial para los negocios de los trabajadores por cuenta propia.

Saber la diferencia ente un renting o un leasing, ver cuándo interesa solicitar un préstamo en vez de un crédito, qué opciones hay de micromecenazgo… Son varias las opciones a capital financiero a las que pueden acogerse estos emprendedores con minusvalía. Esta iniciativa ha sido impulsada a través de su programa ‘Talento Emprende’ de ficha fundación.

Pero antes de entrar en detalle habrá que explicar ¿qué es la financiación de una empresa? Para cualquier inversión se necesita dinero o no interesa desprenderse de él. Esta acción consiste en la búsqueda externa de dinero, aunque en la mayoría de casos habrá que pagar unos intereses por esa cuantía prestada.

¿Cuáles son las 10 líneas de financiación por los autónomos con discapacidad?

Empresas públicas y privadas, entidades financieras y bancarias, entre otras son las vías a las que pueden acudir los autónomos discapacitados cuando están iniciando una nueva actividad laboral o cuando tienen una consolidada pero necesitan invertir para seguir creciendo. Actualmente, existen 10 líneas o vías de financiación bastante recurrentes y que se resumen en las siguientes:

Acudir al entorno cercano

Puede parecer una locura pero no los es. Esta fórmula se recoge como las ‘3F’s’: Family, Friends and fools. Consiste en acudir a familiares y amigos y el una opción ideal si no necesitas mucho dinero. Eso sí, es fundamental dejar claro el tiempo y el modo en el que se producirá la devolución. No es la primera vez que se rompe la relación por este tipo de cosas.

Uso de la tesorería de la empresa

En el momento que se disponga de una gran cantidad en la tesorería de la empresa y el dinero no es necesario para el funcionamiento diario, es posible coger un poco para sufragar la inversión que se quiera hacer. No es algo que se deba tomar como costumbre, sin embargo, de vez en cuando es una buena opción para no recurrir a ayuda externa.

Ampliación de Capital

Es decir, pedirlo a tus socios. No es lo más habitual que los socios autónomos desembolsan grandes cantidades que no recuperarán. Esto supone una mayor responsabilidad para cada socio. En estos casos se recomienda acceder a la financiación externa que dan los bancos y cajas de ahorros.

Acudir a una entidad financiera para pedir un préstamo o crédito

Los préstamos son contratos por los cuales la entidad financiera entrega una cantidad pactada previamente y la persona se compromete a devolverlo con intereses. El tipo de interés es menor que el de los créditos pero se exigen mayores garantías de devolución.

Los créditos también son contratos por los que el banco abre una línea de crédito por una cantidad determinada, de acuerdo con las necesidades del emprendedor hasta alcanzar el límite acordado. Solo se pagan los intereses por las cantidades y tiempo utilizado. Son más apropiados que los anteriores, aunque más caros.

Solicitar fondos públicos

Existen algunas instituciones públicas como los Créditos ICO, del Instituto de Crédito Oficial, perteneciente al Ministerio de Asuntos Económicos. También están las líneas de financiación ENISA, que dependen del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Pedir un microcrédito

Corresponde con una pequeña cuantía a devolver en un corto periodo de tiempo. Algo dirigido a aquellos trabajadores por cuenta propia que no disponen de recursos económicos suficientes o avales personales y saben que pueden devolverlo en un corto periodo de tiempo. Lo mejor de todo es que no tienen comisiones y se pueden pedir en entidades públicas y privadas.

Business angels

Esta figura ya no es tan nueva en España. Son inversores privados que inyectan capital, es decir, dinero a emprendedores a cambio de participar en el accionariado de las compañías. Su función también es de asesoramiento en las primeras etapas en las que se ponen en marcha los proyectos.

Acudir a un Fondo de Capital Riesgo

El término a veces asusta a los autónomos pero, en la práctica, están para ayudar. Corresponden con sociedades privadas que invierten en negocios con gran expectativa de crecimiento a medio plazo. El objetivo es obtener una mayor ganancia, desprendiéndose de él a medio plazo. Además, obtienen beneficios por las acciones y ejercen la figura tradicional de socio en todos los sentidos.

A algunos emprendedores no les convence esta opción porque se meten de lleno en el plan estratégico y de asesoramiento, lo que les lleva a perder el control.

El micromecenazgo

La financiación colectiva y colaborativa lleva ya más de una década implantada en España. Es otra alternativa donde muchos financiadores aportan dinero a la idea o al proyecto para sacarlo hacia adelante. Todo es de forma online y se puede acceder a la campaña de micromecenazgo a través de varias plataformas. El ejemplo más extendido es el ‘crowdfunding’.

Leasing o renting

Estos dos conceptos se tienen que entender por separado aunque tengan como punto en común un alquiler. El leasing sería un alquiler con derecho a compra donde el banco, en vez de prestarte el dinero, te lo alquila sin desembolso inicial. Solo pagas las cuotas mensuales durante el tiempo de contrato. Al final la persona debe elegir si vuelve a cogerlo por un valor residual o lo devuelve.

El renting es algo más extendido y viene a ser un alquiler financiero sin derecho a compra al finalizar el contrato. La mayor ventaja es que el mantenimiento y las reparaciones del bien están incluidas en la cuota a pagar cada mes, eso sí, es más alta que la del leasing.

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