Miguel, excamarero: "He llegado a trabajar 36 horas seguidas, teniendo que dormir en el restaurante y con contratos a media jornada"

Miguel trabajó varios años como camarero en varios chiringuitos en verano con contratos a media jornada y pago en negro.

Miguel, excamarero: "He llegado a trabajar 36 horas seguidas, teniendo que dormir en el restaurante y con contratos a media jornada" |La Sexta.
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Faltan camareros en España, así lo aseguran los propios empresarios de las zonas de costa más aclamadas del verano. Mientras los hosteleros se quejan de que no encuentran personal, sindicatos y trabajadores confiesan que lo que verdaderamente hace falta son condiciones dignas para el trabajador. 

Miguel es un ejemplo de los cientos de empleados que han trabajado de sol a sol durante la época veraniega. Tal y como confiesa a Equipo de Investigación, comenzó con solo 17 años y aguantó hasta los 26. 

"Era trabajar todos los días de 10 a 4, luego volvías a las 7 y hasta el cierre. Son 15 o 16 horas todos los días”, recuerda haciendo memoria de aquellos días “sin un solo día de descanso”. 

No se corta ni un momento en hablar sobre su experiencia, la cual compara con explotación: "He llegado a hacer una jornada de 36 horas. Como acababa a la una y media o dos de la mañana y tenía que volver a las 7, no me daba tiempo a ir a casa y directamente me quedé a dormir en el restaurante”, dice.

"He estado contratado a media jornada y con pagos en negro"

Cuando el entrevistador le pregunta si al menos le pagaban las horas extra, la respuesta de Miguel vuelve a indicar la precariedad del sector. En su contrato oficial solo figuraban ocho horas de trabajo "con suerte". "He llegado a estar contratado a media jornada y todo lo demás me lo pagaban en negro”, detalla.

Esta práctica ilegal es conocida como los contratos fantasma, es un problema muy extendido en la costa. Los empresarios llegan a contratar a los camareros por 20 horas semanales sobre el papel para ahorrarse impuestos, pero les obligan a trabajar el doble o el triple. Esto deja a los empleados totalmente desprotegidos si se ponen enfermos, si tienen un accidente o cuando les toca pedir el paro, ya que legalmente solo cotizan por la mitad de su tiempo.

1,77 millones de trabajadores de hostelería en España

La hostelería emplea a 1,77 millones de personas en España (casi uno de cada diez trabajadores del país) y la gran mayoría trabaja en bares, restaurantes y chiringuitos. En nuestras playas operan entre 3.000 y 4.000 chiringuitos con permiso legal. Gracias a la última reforma laboral, la inmensa mayoría de los contratos en el sector son fijos-discontinuos.

Aun así, uno de cada dos puestos de trabajo se queda sin cubrir en verano. Los sindicatos señalan que los profesionales rechazan las ofertas debido a tres grandes problemas que se repiten cada temporada:

  • Jornadas eternas y sin pagar: Los contratos marcan las 40 horas legales a la semana, pero la realidad a pie de playa son jornadas de 12 o 14 horas donde las horas extra no se abonan o se pagan a precios más bajos y en dinero negro.
  • El alquiler: En zonas muy turísticas como Ibiza, Mallorca o la Costa del Sol, los precios de los pisos se disparan. Un camarero que gana un sueldo base de entre 1.200 y 1.500 euros al mes no puede aceptar el empleo si una habitación compartida le cuesta 700 u 800 euros. Si el dueño del chiringuito no les da alojamiento, trabajar allí es inviable.
  • La  fuga de trabajadores: Tras la pandemia, muchos camareros descubrieron lo que era descansar los fines de semana y tener horarios normales. Miles de ellos han dejado la bandeja para siempre y se han marchado a trabajar a almacenes de logística, tiendas o a la construcción. Ganan un sueldo parecido, pero consiguen respetar su descanso y pasar más tiempo con su familia.

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